Gonzalo Torrente Malvido
El escritor Gonzalo Torrente Malvido. José Ángel González

El lunes 26 de diciembre, falleció en Madrid el escritor Gonzalo Torrente Malvido a los 76 años de edad. Nacido en Ferrol en 1935 e hijo mayor del también escritor Torrente Ballester, Gonzalo siguió los pasos de su padre, del que heredó no sólo el gusto y cierto estilo en su narrativa (él mismo reconoció la influencia) sino su gusto por cantar tangos.

Su carrera siempre se situó en la senda del malditismo, muy alejada de los cenáculos literarios canónicos

Autor de obras como Balada de Juan Campos, El Crimen de la Herradura o Teorema del mal, obtuvo especial reconocimiento con Hombres varados, finalista del Premio Nadal en 1961; La Raya, que obtuvo el premio Café Gijón en 1963; Tiempo provisional, premio Sésamo en 1969; y el guión de El rey pasmado, por el que obtuvo el Goya a Mejor Guión Adaptado junto a Juan Potau en 1992.

Licenciado en filología hispánica, vivió una vida siempre rodeado de literatura. Conoció a grandes nombres de las letras españolas como Valle Inclán y Álvaro Cunqueiro y frecuentó foros culturales como el pub Bukowski y el café Gijón.

Su carrera siempre se situó en la senda del malditismo, muy alejada de los cenáculos literarios canónicos. Eso, unido a varios escándalos públicos (estuvo recluido en la cárcel de Carabanchel en 1968, protagonizó varios enfrentamientos con Francisco Umbral...), hicieron que su literatura quedara en segundo plano. En los últimos años se quejó en varias ocasiones por el olvido en el que se había sumido a su figura.

Según sus allegados, Gonzalo Torrente era muy culto, divertido, mujeriego y fabulador pero al mismo tiempo nada pedante ni vulgar. Era un hombre sencillo y simpático al que no le gustaban los divos literarios y que no dudaba a la hora de compartir todo lo que tenía con sus amigos.