Una fila de coches llega a un parque. Del primer vehículo, un taxi, sale Santiago Segura. Mientras su voz nos habla sobre los momentos difíciles de la vida, las imágenes muestran la llegada de algunos de los más conocidos humoristas del país: Florentino Fernández, Chiquito de la Calzada, Josema Yuste, Millán Salcedo, Andrés Pajares, Fernando Esteso, Juan Luis Cano, Anabel Alonso, Los Morancos, las hermanas Hurtado, Bigote Arrocet, Mago Mora, Forges, Pepe Carabias, Fofito, Toni Antonio...

El corto es un vídeo publicitario de dos minutos y medio dirigido por Álex de la Iglesia para Campofrío

Juntos protagonizan un emotivo reencuentro con momentos tan especiales como el abrazo entre Josema y Millán (el dúo Martes y Trece), el saludo de Esteso y Pajares y, cómo no, algunos guiños humorísticos. La reunión tiene una razón de ser, una importante, recordar al maestro del humor, el gran Gila. Una pregunta abre la última parte de la historia: "Maestro, ¿se puede ver cada día el lado bueno de todo con la que está cayendo?". La respuesta la da Gila, con su humor, con las risas que provoca en sus compañeros de profesión y las sonrisas (y quizá algunas lágrimas) que hace nacer en los rostros de los que contemplan la escena.

Con una gran producción y un reparto de lujo, parece que estamos ante un cortometraje. No es así. En realidad se trata de un anuncio, un vídeo publicitario de dos minutos y medio dirigido por Álex de la Iglesia y guionizado por la agencia McCann Erickson. El acierto de la campaña es de Campofrío, empresa que ha conseguido algo que sucede en muy pocas ocasiones, que un anuncio trascienda su fin publicitario y llegue a la gente como algo cultural, como algo que merece la pena ser difundido y recordado.

Poco tiempo después de hacerse público el anuncio, las redes sociales ya habían logrado disparar su popularidad. El vídeo saltaba de cuenta de Facebook en cuenta de Facebook y Twitter le daba protagonismo a Gila y a la propia Campofrío convirtiéndolos en trending topics o temas del momento.

Es publicidad y, como tal, su objetivo es promocionar una marca, pero su calidad y su capacidad para apelar a los buenos sentimientos (especialmente en estas fechas navideñas) han logrado que miles de usuarios olviden el trasfondo comercial del corto y valoren su realización y su mensaje, válido independientemente de quién lo diga: "Que nada nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida".