Protesta en Wall Street
Un manifestante del movimiento 'Occupy Wall Street' se tapa la boca con un billete de dólar a modo de protesta junto al parque Zucotti Park, próximo al distrito financiero de nueva York. Lucas Jackson / REUTERS

El grupo Clark Lytle Geduldig & Cranford (CLGC), un conocido lobby que trabaja para la banca estadounidense, ha difundido entre sus asociados un memorándum de cuatro páginas en el que recomienda invertir 850.000 dólares (unos 630 mil euros) para desprestigiar al movimiento Occupy Wall Street y a cualquier político que manifieste simpatía hacia el mismo, según revela la cadena MSNBC, que ha obtenido una copia del documento.

Occupy Wall Street implicaría algo más que un malestar político a corto plazo

En concreto, recomienda a uno de sus socios, la Asociación de Banqueros Americanos (ABA) que pague 850.000 dólares al propio CLGC para llevar a cabo una "investigación de oposición" sobre Occupy Wall Street que sirva para construir una "narrativa negativa" sobre la protesta.

El plan del CLGC consiste en una estrategia de 60 días de investigaciones y sondeos sobre Occupy Wall Street y sus simpatizantes para conocer el movimiento de protesta. Como receta, propone "demostrar que las empresas aún cuentan con fuerza política y que atacarlas tendría un importante coste político".

Una victoria demócrata sería "perjudicial"

Además, el texto sostiene que una victoria del Partido Demócrata en las elecciones presidenciales de 2012 sería perjudicial para Wall Street, mientras que las principales empresas saldrían beneficiadas con un triunfo republicano.

La victoria demócrata no sería el problema en sí para las empresas de Wall Street, sino que consistiría en que los republicanos dejarían de defenderlas y alerta además de una posible confluencia de Occupy Wall Street con el Tea Party, el ala más radical del Partido Republicano por el "populismo" de ambos movimientos.

Impacto para las empresas" en el punto de mira"

CLGC advierte además de que si los demócratas se suman a Occupy Wall Street "implicaría algo más que un malestar político a corto plazo, sino que puede tener un impacto a muy largo plazo en los ámbitos político, de gestión y financiero especialmente para las empresas que están en el punto de mira".

Un portavoz de la ABA, Jeff Sigmund, ha confirmado a la MSNBC que les ha llegado este memorándum. "Nuestro personal de relaciones con el Gobierno ha recibido la propuesta. No ha sido solicitada y hemos optado por no actuar al respecto en ningún sentido", ha explicado Sigmund.