Entre 2005-2010 se han producido en Baleares más de 20.000 de rupturas que han afectado a 14.685 hijos, 6,7 menores que sufren cada día la ruptura de su familia. Son datos aportados por el Instituto de Política Familiar de Baleares, que destaca que, desde la entrada en vigor del divorcio exprés (en 2005), se ha agravado el incremento de las rupturas matrimoniales, al haberse producido el 50 por ciento del total de divorcios de los últimos años.

"Si no se cambian la tendencia del incremento vertiginoso de la ruptura familiar en Baleares iremos a una sociedad sin familias", ha afirmado Agustín Buades, delegado del IPFB, quien ha subrayado que la ruptura familiar se ha convertido "en el principal problema de las familias y los datos de los últimos años confirman una situación crítica para los matrimonios".

Con todo, ha incidido en que "este gravísimo problema afecta no solo a los cónyuges que rompen su compromiso sino que afecta también a cada vez un mayor número de hijos", lo que hace necesario, a su juicio, la necesidad "urgente" de que las administraciones lo tomen como una de sus prioridades política implementando medidas para evitarlos o, al menos, amortiguarlos.

Según sus datos, durante esos seis años se han producido 20.227 de rupturas, lo que significa que se han producido 9,2 rupturas cada día. En este punto, ha señalado que durante este periodo se han realizado 25.196 de matrimonios, sin embargo se han producido 20.227 rupturas, o lo que es lo mismo, por cada 10 matrimonios que se han realizado en Baleares se han producido 8 rupturas familiares.

Los niños los más perjudicados

La ruptura de estos 20.000 de matrimonios han afectado a casi 15.000 hijos, "que son los grandes e inocentes perjudicados de la ruptura familiar", ha lamentado al respecto.

Por todo ello, ha apuntado hacia un "futuro desolador", hacia una sociedad sin familias, ante lo que el IPFB propone la derogación de la Ley del Divorcio Exprés "ya que ha resultado ser claramente desacertada y, al cabo de seis años de aplicación, ha demostrado su rotundo fracaso duplicando el número de divorcios en España".

El desarrollo de campañas específicas de sensibilización y concienciación de la importancia del matrimonio y la familia, la creación y promoción, cuando ya existan, de los Centros de Orientación Familiar (COF) tanto públicos como privados -a través del 0,7% del IRPF-, asegurando su dotación con especialistas en distintas áreas (jurídicos, psicólogos, asistencia social, etc, "a fin de asegurar una ayuda eficaz a los matrimonios para la superación de las crisis y conflictos".

El impulso de medidas preventivas para ayudar a superar la conflictividad y las crisis familiares según las recomendaciones del Consejo de Europa y la creación de una Mesa de Expertos compuesta por asociaciones familiares, agentes sociales y administraciones públicas, son otras de las medidas planteadas por este organismo.