El discurso de Bush podría causar conflictos con algunos aliados
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La amplia visión de política internacional de Bush para sus próximos cuatro años en la Casa Blanca, resaltada el jueves en su discurso de toma de posesión, generó dudas sobre el futuro de los lazos de Estados Unidos con jefes de estado no democráticos en países como Egipto, Arabia Saudí y Pakistán.

A pesar de que en estos países las prácticas democráticas son escasas o inexistentes, el gobierno estadounidense no ha puesto en riesgo, hasta el momento, la cooperación antiterrorista ejerciendo una fuerte presión sobre ellos para que lleven a cabo reformas políticas.

Sin embargo, el discurso de toma de posesión de Bush estableció el jueves agresivamente una meta para lograr exactamente eso: cambios políticos.

El presidente, que destacó el impacto de los atentados del 11 de septiembre del 2001 realizado por militantes de la red islámica extremista Al Qaeda, expresó en su discurso: 'Sólo hay una fuerza en la historia capaz de acabar con el reino del odio y el resentimiento (contra Occidente). Y esa es la fuerza de la libertad humana'.

'Todos los que viven desesperados bajo una tiranía deben saber que Estados Unidos no ignorará su opresión ni excusará a sus opresores. Cuando se levanten en defensa de su libertad, nosotros estaremos a su lado', agregó.

David Gergen, ex asesor de varios presidentes estadounidenses, dijo que el discurso de Bush era significativo desde el punto de vista histórico, porque 'nos revela que su estrategia para ganar la batalla contra el terrorismo es mucho más ambiciosa de lo que imaginábamos'.

'No se trata simplemente de haber atacado a Irak y derrocar a Sadam (Husein), no se trata solamente de perseguir a Al Qaeda. Se trata de ampliar la libertad a muchas partes del mundo. Ningún otro presidente norteamericano se ha comprometido de manera tan íntegra con este tipo de política exterior tan agresiva', dijo Gergen a CNN televisión.

/Por Carol Giacomo/. *.