Los errores más comunes a la hora de vender el piso

  • El dueño del piso tiende a valorar su inmueble por encima del precio del mercado.
  • A veces, vendedor y comprador no reparan en los gastos adicionales al precio de la compra del inmueble o la documentación necesaria.
  • A la hora de mostrar la casa, conviene establecer un filtro en las visitas.
Un piso en venta.
Un piso en venta.
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Vender un piso se hace especialmente difícil en plena crisis económica. Se trata entonces de aguzar el ingenio. Puede optarse por un servicio profesional, confiar en algún particular o en las habilidades que uno tenga.

La inmobiliaria Re/Max quería conocer los errores más habituales a la hora de vender un inmueble y ha realizado una encuesta entre una importante representación de sus 500 asociados en España. De sus resultados hemos extraído algunas conclusiones.

Gestiones y papeleo

En muchas ocasiones, los vendedores apenas conocen las innumerables gestiones que puede llevar una venta. Llamadas y visitas, elaboración de contratos de compraventa, escritura notarial, valoración fiscal, cambio de catastro y un largo etcétera de gestiones y papeleos.

Valorar el piso

Como vendedor, el dueño del piso tiende a valorar su inmueble por encima del precio del mercado. Eso supone que bajan las posibilidades de venta y se alarga el tiempo para lograrlo.

Muchas veces los dueños del piso son incapaces de ver su vivienda de forma objetiva. No ven los defectos solo sus virtudes. Esto les lleva a pensar en precios muy superiores a los del mercado.

Enseñar la casa

A la hora de mostrar una vivienda, el vendedor también incurre en muchos errores. Conviene establecer un filtro en las visitas. En muchas ocasiones el vendedor no repara en el hecho de que no todos aquellos que solicitan visitar su vivienda son potenciales compradores sino curiosos.

Gastos añadidos

En multitud de ocasiones, el comprador no repara en aspectos tan esenciales como los gastos adicionales al precio de la compra del inmueble o la documentación necesaria. Si no se aclara a tiempo, puede suponer un disgusto de última hora que anule la venta.

Vender sin emociones

Muchos particulares se consideran los más aptos para mostrar su vivienda, por eso, porque ha sido su casa durante años y la conocen. Sin embargo, puede ser más efectivo enseñar la casa de modo despersonalizado, sin emociones.

Demasiados vendedores

En el deseo de vender el piso se comete el error de ponerlo en demasiadas manos. De ese modo, el hipotético comprador puede llamar al dueño del piso, al hermano que también le ayuda, a una inmobiliaria, a otra, a una tercera y hasta al portero. Esa estrategia puede provocar confusión y alejar la venta.

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