Angela Merkel y Nicolas Sarkozy
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, posan antes de una reunión. Fabrizio Bensch / REUTERS

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometieron este domingo lanzar antes de fin de mes una "solución duradera" para atajar definitivamente los problemas de capitalización de la banca europea y la crisis de la deuda griega.

La iniciativa franco-alemana contemplará "un suministro de crédito razonable" para las entidades con problemas El órdago del eje franco-alemán, un "paquete completo" de medidas del que no dieron detalles, incluye "más integración" económica, más mecanismos anticrisis y la reforma de tratados de la Unión Europea, todo dentro de una "nueva visión" europea, en la que "Grecia es parte de la eurozona" de forma indiscutible.

"Alemania y Francia colaboran estrechamente para asegurar la estabilidad financiera de la eurozona. Vamos a encontrar una solución duradera", aseguró Sarkozy en la rueda de prensa que precedió a su encuentro en Berlín.

El objetivo principal de ese conjunto de medidas será la "necesaria" recapitalización del sector bancario europeo, en palabras de Merkel, lastrado por la tenencia de deuda soberana de los países europeos más endeudados.

"Estamos determinados a defender y apoyar a la banca porque esto es fundamental para dar una salida sólida y duradera a la crisis de la deuda", enfatizó Merkel.

La iniciativa franco-alemana contemplará "un suministro de crédito razonable" para las entidades con problemas, apuntó la canciller, aunque no quiso ahondar en el formato definitivo del mecanismo de ayudas, una cuestión que separa a París y Berlín.

"La recapitalización de los bancos se va a llevar a cabo. La economía necesita financiación. El crecimiento necesita financiación", zanjó Sarkozy, que subrayó que Francia y Alemania mantienen "posiciones comunes" en "todos los temas".

Límite para resolver la crisis: octubre

Tanto la canciller como el presidente francés reiteraron asimismo que, en lo que respecta al siguiente tramo del rescate a Grecia, esperarán la evaluación de la troika -Banco Central Europeo (BCE), Comisión Europea (CE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)-, prevista para el 24 de octubre.

Antes se celebrarán además la reunión de los ministros de Finanzas del G-20 (París, 13 y 14 de octubre) y la cumbre de líderes de la UE y la eurozona (Bruselas, 17 y 18 de octubre).

Presentarán ante el G-20 a principios de noviembre esa "solución duradera" para EuropaEl objetivo para ambos líderes es tener listo ese "paquete completo" para resolver la crisis de la deuda y para apoyar a la banca antes de finales de octubre.

Merkel subrayó, asimismo, la importancia de la cumbre de líderes del G-20 en Cannes (Francia), el 3 y 4 de noviembre, para poder presentar ahí esa "solución duradera", que irá acompañada, en palabras de Sarkozy, de una "nueva visión de Europa".

Dos visiones

Merkel ha reiterado en los últimos días que solo como última opción debe recurrirse al recientemente reforzado fondo europeo de rescate FEEF como instrumento para recapitalizar a los bancos con problemas de finanzas. Mientras la canciller alemana es más partidaria de que los propios bancos fuesen capaces de captar fondos "por su cuenta" (en el mercado o, en su defecto, que los gobiernos nacionales se hiciesen cargo de sus necesidades de recapitalización), el presidente francés aboga abiertamente por que se emplee en primer lugar el capital del FEEF.

Tanto Merkel como Sarkozy buscan proteger sus propios intereses, ya que Berlín teme convertir el capital del fondo de rescate en una especie de mecanismo automático, mientras París pretende que la gran exposición de su banca a la deuda soberana griega no haga bajar su calificación crediticia "AAA".

Ratificación del fondo

Merkel expresó su determinación para apoyar una recapitalización de la banca europea y apremió a una "pronta ratificación" del reforzado fondo europeo de rescate FEEF (que tendrá una capacidad de préstamo de 440.000 millones de euros) por todos los países implicados (faltan Malta y Eslovaquia por ratificarlo).

El presidente francés hizo énfasis en el "esfuerzo común" de París y Berlín para trabajar "estrechamente y de acuerdo" en esa dirección.

Según el FMI, la necesidad de recapitalización de la banca europea se sitúa entre los 100.000 y los 200.000 millones de euros, por encima de lo apuntado en las pruebas de resistencia realizadas en julio por la Autoridad Bancaria Europea (EBA).