Fosa común en Libia
Algunos de los restos encontrados en la fosa común que los rebeldes libios han hallado cerca a la prisión de Abu Salim. Dirigentes del Consejo Nacional de Transición han confirmado que en este lugar hay cadáveres de más de 1.200 personas. Mohamed Messara / EFE

Una fosa común con cerca de 1.270 cadáveres ha sido descubierta este domingo en Trípoli (Libia) por los rebeldes.

Este descubrimiento fue posible gracias a las informaciones suministradas por un simpatizante del régimen de Muamar el Gadafi, detenido horas antes.

Los cadáveres descubiertos este domingo en la fosa son de presos detenidos en la prisión de Abu Salim y asesinados en 1996 por el régimen de Gadafi, ha confirmado el portavoz del Consejo Militar de Trípoli de las fuerzas armadas rebeldes, Khaled Cherif.

Los cuerpos fueron enterrados entre 1996 y 200, y fueron rociados con productos químicos para dificultad su identificaciónDespués de un interrogatorio los gadafistas manifestaron que los cuerpos fueron enterrados entre 1996 y 2000 en el suelo del establecimiento penitenciario, posteriormente fueron desenterrados y enterrados en una fosa común en el exterior.

El portavoz de las fuerzas rebeldes ha manifestado que el número de presos asesinados ronda los 1.270, a la vez que anunció que comenzarán las operaciones para exhumar los cadáveres.

Cherif ha indicado que los rebeldes no disponen actualmente de los medios necesarios para poder identificar los cadáveres que fueron rociados con productos químicos para hacer difícil la identificación.

El portavoz de los rebeldes, en su comparecencia, pidió ayuda a los organismos internacionales y afirmó que la Cruz Roja Internacional enviará el seis de octubre un equipo de expertos a Trípoli.

Torturas en Abu Salim

La prisión de Abú Salim era la más conocida de las prisiones utilizadas por el régimen del derrocado líder libio, Muamar Gadafi, para encarcelar a los opositores políticos y en ella se perpetraban torturas de forma cotidiana.

Fue escenario de una sangrienta masacre en 1996, cuando centenares de internos fueron asesinados, según informes de organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.

Las denuncias sobre Abu Salim por parte de la oposición a Gadafi han sido constantes en los últimos añosEste establecimiento penitenciario situado en la capital libia tiene una siniestra reputación, dado que los adversarios al régimen que fueron detenidos durante los años del gobierno de Gadafi aseguraron que fueron torturados sistemáticamente con diversas tecnologías.

Esta prisión albergó también a los presos acusados de pertenecer al Grupo Islámico Libio de Combate (GICL) quienes al parecer fomentaron un intento de rebelión de la población reclusa que terminó con la masacre de 1996, una de las mayores masacres de la historia del país.

Más de 1.200 personas fueron asesinadas y este hecho fue silenciado por las autoridades.

A finales del mes de agosto, cuando los rebeldes lograron el control de Trípoli los habitantes próximos a este complejo penitenciario abrieron las puertas y liberaron de centenares de detenidos.