La Inspección de Consumo de la Junta ha iniciado en las nueve provincias una campaña de visitas a las tiendas especializadas en productos para bebé.

Comprueban que los cambiadores (mesas para mudar los pañales al niño) y las tronas (sillas elevadas destinadas a darles de comer) adjunten toda la información obligatoria.

Este tipo de artículos deben ir acompañados de las instrucciones de uso y mantenimiento en castellano. Y tiene que mostrar las advertencias suficientes sobre peligros y condiciones de seguridad.

Estas medidas son una manera de garantizar que los consumidores disponen de información para evitar posibles riesgos, según informa Europa Press.

Garantías y quejas

Los inspectores vigilan, además, si los establecimientos entregan las garantías y el justificante de ventas, y controlan la transparencia en los precios o la disponibilidad de hojas de reclamaciones.