'Indian Warrior'
Uno de los 'murales portátiles' de Rivera © 2011 Banco de México Diego Rivera & Frida Kahlo Museums Trust, México, D.F./Artists Rights Society (ARS), New York

Es sabido que el magnate John D. Rockefeller (1839-1937) tenía pocos escrúpulos. Quizá no haya otro modo de amasar una fortuna que, trasladada a nuestros días, equivaldría a 600.000 millones de dólares. Lo que no es demasiado conocido es que a veces era bastante ingenuo.

En 1933 se le ocurrió encargar al artista mexicano Diego Rivera (1886-1957), comunista hasta el tuétano, un mural para lo que sería el futuro Rockefeller Center, el conjunto de 19 edificios que la saga de multimillonarios construían desde la década anterior entre la Quinta y la Sexta avenidas de Manhattan con la intención de emular a los míticos Jardines Colgantes de Babilonia

Emblema del capitalismo

El mural estaba pensado para el impresionante lobby del edificio art decó de la RCA (que cambió su nombre en 1986 por el de GE, siglas de General Electric), uno de los rascacielos emblemáticos de Nueva York y corazón del complejo inmobiliario de los Rockefeller. En plena Quinta Avenida, la construcción debía funcionar como emblema del capitalismo y espejo del poderío del magnate, que controlaba por entonces el 90% del petroleo de los EE UU y todos sus procesos.

Rivera, que estaba en el país desde 1930 para realizar diversas obras, entre ellas otros murales para el Museo de Arte Moderno (MoMA), aceptó el encargo de Rockefeller y diseñó una obra titulada El hombre en el cruce de caminos. Cuando estaba a punto de completar el proyecto, el artista, no se sabe si para chinchar o por un golpe de genio, incluyó un retrato de Lenin.

Escándalo en la prensa conservadora

La opinión pública y la prensa conservadora montarón una buena cuando la obra fue inaugurada y Rockefeller, que adivinó en la decisión del mexicano un insulto personal, mandó cubrir el mural y más tarde ordenó que fuera destruido.

Rivera se tomó una dulce venganza. Cuando regresó a México en 1934 pintó el mismo mural en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes de México de la capital federal. Esta vez lo tituló El hombre controlador del universo. Por supuesto, la figura de Lenin está incluida.

El MoMA de Nueva York anuncia una exposición que reune por primera vez en los últimos ochenta años todos los murales que Rivera pintó en los EE UU durante los años treinta, Diego Rivera: Murals for The Museum of Modern Art (Diego Rivera, Murales para el Museo de Arte Moderno). Están incluidos los diseños y dibujos que preparó para el mural destruido por Rockefeller.

Además de cuadros, acuarelas y grabados, la muestra exhibe también los murales portátiles, frescos con escenas que conmemoran sucesos históricos de la historia mexicana, que el artista creó para el museo.