El president de la Generalitat, Artur Mas.
El president de la Generalitat, Artur Mas. Andreu Dalmau / EFE

El presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, ha anunciado que su gobierno ha aprobado este martes reducir 64 entidades, consorcios o empresas de su sector público de un total de 275, dentro de las medidas de racionalización, simplificación y austeridad que impulsa el Ejecutivo catalán.

Por cada 10 personas que se jubilan, sólo se podrá contratar a una para sustituirlasSegún ha explicado Mas en la rueda de prensa posterior a la reunión del Govern (la última antes de las vacaciones de agosto), ha sido aprobada la cuarta fase de reducción y racionalización del gasto público después de las tres fases anteriores.

Ha precisado, en este sentido, sobre las 64 entidades, organismos o empresas públicas que desaparecen, que no significa que sean suprimidas todas, sino que algunas serán fusionadas o absorbidas por otras, y únicamente quedarán pendientes para dentro de unos 6 meses las medidas de ajuste en los centros dependientes de las áreas de Territorio y sostenibilidad, Salud e Investigación.

Entre las medidas de racionalización y adelgazamiento de la administración de la Generalitat, el Govern ha aprobado el quinto proyecto de ley derivado de la ley ómnibus, centrado en la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) y el Consejo de Audiovisual de Cataluña (CAC), y además, ha restringido las condiciones para nombrar o contratar a personal de la Generalitat.

Estas restricciones comportarán que, por cada 10 personas que se jubilan, sólo se podrá contratar a una para sustituirlas, excepto en las áreas de salud, enseñanzas y servicios básicos, donde regirá el criterio de contratar a una por cada dos personas que se jubilen.

Recortes para el próximo curso político

Mas ha anticipado que el Govern continuará con su política de recortes en el próximo curso político para evitar que Cataluña caiga por el "precipicio" como ya han hecho, según ha recalcado, algunos países europeos.

No nos podemos seguir endeudandoHa asegurado que la austeridad aplicada por su Ejecutivo catalán es una muestra de "coraje" político, y ha avisado de que los ajustes en el Estado del Bienestar son fundamentales para evitar su "hundimiento", que afectaría en su mayor medida a las clases medias y bajas.

"No mantenemos el rumbo por capricho, sino como un servicio básico para el país. Un servicio básico para el país es hacer las cosas bien hechas, y esto significa que no nos podemos seguir endeudando" al mismo nivel que hasta ahora, ha sentenciado Mas, que ha evitado en todo momento utilizar la palabra 'recorte'.

Asimismo, ha interpretado que la rebaja de la calificación de la deuda catalana que hacen la agencias de rating internacionales son un aval a los ajustes que está ejecutando la Generalitat, y síntoma del estado "precario" con el que su Govern se encontró las cuentas catalanas.

Críticas al tripartito

Mas, sin llegar a nombrarlo, ha criticado que el tripartito dejó "déficits no calculados y muy superiores a los previstos" con los que ha tenido que lidiar el actual Ejecutivo.

Cataluña ha actuado como un país que se piensa un nuevo ricoEn este sentido, ha considerado que Cataluña, en la misma línea que España, ha actuado "como un país que se piensa un nuevo rico", lo que ahora le está pasando factura y le está obligando a tomar decisiones drásticas que, según ha asegurado, a ningún gobierno le gusta tomar.

Fiel a su metáforas marineras, el presidente catalán ha concluido: "La política continuará en la línea de la austeridad y de hacer los deberes hasta considerar que tenemos el barco estabilizado y en la línea de flotación".

2012, otro año "duro"

Sobre las cuentas de 2012, Mas ha anticipado que irán en la misma línea que las de 2011 y estarán basadas en la contención y el ahorro, y ha recordado que siempre vaticinó que este año y el próximo serán los "más duros" en cuanto a la elaboración de las cuentas públicas. Ha tendido la mano a la oposición para sacar adelante los próximos presupuestos, y ha instado especialmente al PSC a abrirse a negociarlas porque tiene una gran "responsabilidad" en la situación económica actual de Cataluña tras su paso por el gobierno.

"No puedo anticipar como serán las cuentas de 2012, pero sí que les puedo decir, si me lo permiten, que muchas alegrías no habrá", ha resumido el presidente, que sí ha garantizado que el ajuste no volverá a elevarse hasta el 10% como lo ha hecho los presupuestos de este año. Mas ha subrayado que el concierto económico catalán, una de las propuesta estrella de CiU para este mandato, hubiera permitido a Catalunya ahorrarse parte de los ajustes que ha hecho y que, según ha reconocido, ha generado "griterío" entre algunos sectores de la sociedad.

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