'Reveries'
Una de las intervenciones de Zilda en la Bretaña francesa Zilda

Delicados desnudos del Romanticismo francés, la poeta Safo de Lesbos, trampantojos del siglo XIX... Nadie espera ver estas pequeñas joyas de la historia del arte en una pared descascarillada y sucia; en las ruinas de una casa abandonada o en el casco semihundido de un barco.

El artista callejero francés Zilda (que no revela nombre ni edad) quiere ver vivos a los personajes clásicos."Encuentro más significativo enseñar mi trabajo al aire libre, donde está la vida, en lugar de exponerlo en las galerías, esas morgues sombrías".

Se sirve de la mitología, la literatura y la pintura para elaborar los carteles troquelados. Con su trabajo abre una ventana para conocer a brillantes ilustradores  injustamente olvidados: el historicista Charles Louis Müller (1815-1892), el pintor barcelonés Pere Borrell del Caso (1835-1910) y el costumbrista Louis-Léopold Boilly (1710-1775) son algunos de los autores que le inspiran.

Una muchacha de mirada pícara tumbada sobre las redes de pescar

Lleva cinco años interviniendo rincones urbanos. De momento ha dejado sus carteles por Francia y varias ciudades europeas como Roma, Lisboa, Praga, Belgrado y Barcelona.

Realiza los dibujos siempre a papel y con herramientas tan antiguas como la pluma. Sobre la pared utiliza simple pintura y un poco de cola. En este vídeo se puede seguir el proceso completo de una de sus acciones más recientes.

Pienso en el dibujo según lo que me transmita el lugarAunque se acerca hasta el calco a las obras que escoge, Zilda dibuja los motivos de nuevo, les hace variaciones y, sobre todo, les busca el lugar ideal.

Los motivos que el artista abandona no están ahí por casualidad: "Paso mucho tiempo explorando calles, tejados de edificios, casas abandonadas y fábricas. Pienso en la clase de dibujo que quiero según lo que me comunique la atmófera del lugar".

La sorpresa entonces no se limita a encontrar un exquisito dibujo en el rincón más sucio y desordenado de un puerto francés, sino que el personaje interactúe con su entorno, como la muchacha de mirada pícara, envuelta en una gasa blanca, que reposa sobre la maraña verde de una red de pescar.