Dominique Strauss-Kahn
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn durante su comparecencia ante el tribunal en Manhattan. Andrew Gombert / REUTERS

La camarera que acusó de asalto sexual e intento de violación al exdirector del FMI, Dominique Strauss-Kahn, mantuvo una conversación telefónica en la que aseguraba ser consciente del poder económico de su supuesto agresor: "No te preocupes, este tío tiene mucho dinero. Sé lo que estoy haciendo".

Esta conversación, a la que ha tenido acceso el diario The New York Times, se proujo 28 horas después de haber confesado que había sido asaltada  sexualmente por Dominique Strauss-Kahn. Al otro lado del teléfono se encontraba un novio que permanece en una prisión de inmigrantes de Arizona (EE UU).

El diálogo mantenido, en un dialecto del guineano (de la misma nacionalidad que la camarera), fue traducido posteriormente por la Policía.

La versión de la camarera se derrumba

La Fiscalía de Manhattan ofreció este viernes detalles de las "mentiras" e "inconsistencias" en las que incurrió en las últimas semanas la mujer que acusó al exdirector gerente del FMI de asalto sexual e intento de violación, lo que llevó al juez a poner fin a su arresto domiciliario.

En un escrito enviado el jueves a los abogados de Strauss-Kahn, la Fiscalía detalla que la mujer mintió durante la investigación sobre lo ocurrido inmediatamente después del incidente en el hotel Sofitel de Nueva York.

También reconoció que había engañado a los servicios de inmigración para pedir asilo político en EE UU hace siete años. Su abogado, Kenneth Thompson, dijo a la prensa que "la víctima ha decidido de forma voluntaria decir la verdad sobre cómo llegó a este país".

Según el documento, firmado por el asistente del fiscal Artie McConnell, la denunciante afirmó ante un gran jurado que, tras escapar de la suite de Strauss-Kahn, permaneció en el pasillo de la planta 28 del hotel y no denunció lo ocurrido a una supervisora hasta que vio al político francés abandonar la habitación y subir al ascensor.

Sin embargo, días más tarde reconoció en diferentes entrevistas con los investigadores que la secuencia de los hechos no fue exactamente así y detalló que, después de lo ocurrido en el interior de la suite, procedió a "limpiar otra habitación" antes de denunciar el incidente con Strauss-Kahn a la supervisora.