El Consejo Europeo ha nombrado este viernes al italiano Mario Draghi para sustituir al francés Jean Claude Trichet al frente del Banco Central Europeo a partir de noviembre próximo, confirmaron fuentes del Consejo.

Draghi es gobernador del Banco de Italia y ya había recibido el apoyo de los ministros de Finanzas de la zona euro y el respaldo del Parlamento Europeo, en un voto consultivo celebrado el jueves, aunque para ser confirmado oficialmente tendrá que volver a pasar por los ministros.

Ha recibido el apoyo de los ministros de Finanzas de la zona euro y el respaldo del Parlamento Europeo El banquero italiano, que actualmente ya es miembro del consejo del BCE, aboga por un estricto control de precios y una mayor integración económica y disciplina fiscal para evitar nuevas crisis de deuda como la iniciada en Grecia.

Desde que comenzó a hablarse de la contribución de la banca al segundo rescate griego, Draghi se ha alineado con el todavía líder de la institución monetaria, Jean Claude Trichet, al alertar de los perniciosos efectos que acarrearía una reeestructuración de la deuda griega sobre el sector bancario del país y también sobre los países de la periferia de la zona euro más expuestos al contagio.

Apoyado por Sarkozy

El paso de Draghi a la presidencia del BCE fue posible después de que el exgobernador del Bundesbank Axel Weber, defensor a ultranza de férreas políticas de control de la inflación, se retirara de la carrera por el puesto por sus discrepancias con la política de adquisición de bonos del BCE durante la crisis de la deuda.

Merkel intentó buscar un nombre alemán para el puesto La canciller alemana, Angela Merkel, intentó buscar un nombre alemán para el puesto, pero el nombre de Draghi fue sonando cada vez con más fuerza, quedando prácticamente confirmado como candidato cuando logró el apoyo del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.

Una sombra en su expediente

La sombra de su expediente está relacionada con el papel que desempeñó como vicepresidente del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, acusado de ayudar a maquillar las cuentas públicas al anterior Ejecutivo griego para esconder los altos niveles de endeudamiento.

Draghi, de 63 años, ha defendido que las malas prácticas de Goldman Sachs son anteriores a su entrada en la compañía y que su trabajo se limitaba, en cualquier caso, a tratar con clientes del sector privado.