Aena Aeropuertos inicia este miércoles de manera efectiva sus funciones y obligaciones de gestión aeroportuaria en los 47 aeropuertos de la red, tareas que desde hoy dejará de realizar la entidad pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), tras publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden ministerial de Fomento que pone en marcha la nueva sociedad.

De esta forma, el conjunto de funciones que actualmente realizaba AENA en materia de gestión y explotación de los servicios aeroportuarios incluidos los servicios de tránsito aéreo en aeródromos pasará a Aena Aeropuertos, así como cualquiera de las otras que la normativa nacional e internacional atribuya al gestor aeroportuario en relación a la red de aeropuertos y helipuertos de AENA.

También se transmiten el conjunto de contratos, expedientes y pleitos en curso vinculados a la actividad aeroportuaria, así como los contratos, acuerdos, encomiendas y convenios suscritos por esta entidad para su desarrollo, y el personal de AENA dedicado a las actividades aeroportuarias, subrogándose la nueva sociedad estatal en la condición de empleador.

Quedarán adscritos a la nueva sociedad el personal de la Dirección General de Aeropuertos, con la excepción de la División de Coordinación de Slots Aeroportuarios que quedará adscrita al gabinete de la Presidencia de AENA, además de las direcciones de Contratación, Planificación, Infraestructuras, Medio Ambiente, Organización y Recursos Humanos y Secretaría General Técnica, salvo la división de Asesoría Jurídica de Navegación Aérea adscrita a Navegación Aérea, entre otras unidades organizativas.

No obstante, todas estas unidades y el personal dependiente seguirán desempeñando sus actuales funciones bajo la supervisión de la Dirección Corporativa, de la que dependen actualmente la Dirección de Planificación y Control de Gestión y Gabinete de la Presidencia de AENA, hasta que se implante y desarrolle la nueva estructura organizativa de Aena Aeropuertos.

La nueva sociedad.

Aena Aeropuertos nace con unos activos valorados en 16.400 millones de euros y un pasivo cuantificado de 13.400 millones de euros, tras el traspaso de los activos de AENA a la nueva sociedad mercantil aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros.

La aportación no dineraria realizada por AENA está valorada en más de 2.600 millones de euros, que serán aportados por el ente en forma de capital (60%) y reservas voluntarias, a través de una prima de emisión por el valor restante (40%).

La deuda con las entidades financieras permanecerá en AENA, pero Aena Aeropuertos reconocerá un pasivo a favor de la matriz de unos 11.800 millones de euros, con unas condiciones financieras equivalentes a las actuales del ente público. Esta cifra es parte de la deuda de AENA derivada de su del negocio aeroportuario.

El capital social de Aena Aeropuertos será de 1.500 millones de euros, repartidos en 150 millones de acciones de un valor nominal de 10 euros cada una de ellas suscritas, de momento, íntegramente por AENA.

Para ello, el Gobierno ha autorizado una ampliación del capital social de la nueva sociedad, que se constituyó con un capital social de 61.000 euros, por valor de 1.499 millones de euros.

Dicha ampliación se realizará con una prima de emisión de más de 1.100 millones de euros, que se destinará a reservas voluntarias para fortalecer el balance de la nueva empresa.

Activos traspasados.

Entre los activos traspasados figuran el inmovilizado material —terrenos, construcciones e instalaciones— que conforma los recintos, distinguiendo los de uso propio y los de utilización conjunta con el Ministerio de Defensa. Además, los derechos de uso de las bases aéreas abiertas al tráfico aéreo civil, como los puertos de Algeciras y Ceuta, para la gestión y explotación de los helipuertos en ellos ubicados.

También se traspasan con este cambio las participaciones en AENA Internacional, CLASA, RAESA y Barcelona Regional y el inmovilizado intangible —gastos I+D, propiedad intelectualy aplicaciones informáticas—.

Según el Real Decreto Ley 13/2010, los bienes de dominio público estatal que están adscritos a AENA y que no están afectos a los servicios de navegación aérea pierden ese carácter de dominio público y quedan integrados en el patrimonio de AENA Aeropuertos.

Lo mismo sucede con el resto de bienes, derechos, deudas y obligaciones de AENA relacionados con el desarrollo de actividades aeroportuarias, comerciales u otros servicios vinculados a la gestión aeroportuaria, incluidos los servicios de tránsito aéreo de aeródromo.