Monseñor Amigo señala a la religiosidad popular como una reacción al "frío e intelectualizado" mensaje de la Iglesia

Alonso Ponga anima a ir más allá de la propia Semana Santa
Carlos Amigo Vallejo
Carlos Amigo Vallejo
EP

El cardenal arzobispo emérito de Sevilla, Carlos Amigo, se ha referido este jueves a la religiosidad popular de la Semana Santa como una respuesta al mensaje "frío e intelectualizado" de la Iglesia Católica, ya que se trata de una celebración en la que participan todos "por igual".

El cardenal natural de Medina de Rioseco (Valladolid) ha ofrecido una conferencia en la Embajada Española Cerca de la Santa Sede sobre las celebraciones de la Semana Santa de su localidad natal y de la capital de la provincia, junto con el profesor de Antropología de la Universidad de Valladolid (UVA), José Luis Alonso Ponga.

Su intervención, titulada 'Religiosidad Popular y Patrimonio Cultural', ha iniciado con una reflexión sobre la participación de los ciudadanos en las manifestaciones religiosas y ha recalcado que éste hecho se configura como una "reacción ante el mensaje intelectualizado y frío de la Iglesia".

El purpurado ha hablado de las "paradojas" de la Semana Santa y ha incidido en que la primera de ellas es que mientras crece el número de "indiferentes religiosos" en la sociedad, aumenta el número de "esta misma gente" que visitan las ciudades vallisoletanas en las fechas de la Pascua. Asimismo, ha recalcado que en las celebraciones participan "todos por igual, tanto el profesional como el plebeyo, tanto el pobre como el rico".

En un discurso no ausente de emoción, y ha ensalzado por igual las procesiones de Nuestro Señor Atado a la Columna de Valladolid y de Medina de Rioseco, pese a que ha reconocido que la segunda "no es la talla de más valor". Sin embargo, ha subrayado que es el paso de la Cofradía a la que pertenece. Por ello, ha reflexionado que "cada castellano no habla de la Semana Santa, sino de la suya particular".

Monseñor Amigo ha invitado a las más de cien personas que acudieron a la sede de la diplomacia española ante el Vaticano a visitar las semanas santas de Valladolid y Medina de Rioseco, si bien ha hecho especial hincapié en los actos de la Pasión riosecana.

La imagen es la voz

Ya centrado en las propias celebraciones, ha querido dar protagonismo también a las imágenes como la "voz" de la Semana Santa, si bien ha enfatizado que también son el símbolo que necesitan las palabras para "dar la vida". Así mismo, se ha referido a los nazarenos como las figuras que "ayudan a llevar la fe" e identificar a los asistentes con la imagen que transportan. "La imagen provoca emoción y ésta lleva a la conversión, por eso hay que santificarla", ha concluido.

Al recordar su etapa como arzobispo de Sevilla ha recordado la "infinidad de veces" en las que le pidieron que comparar las semanas de Pasión de la capital hispalense y Medina de Rioseco. "Siempre defendí que es la misma letra con distinta música, en Sevilla la acompañan dos bandas, mientras que en Rioseco hay un silencio estremecedor", ha aseverado, antes de recordar que los latinos necesitan "llorar en el entierro y alabar a la novia en la boda".

Por su parte, el profesor Alonso Ponga, que comisaría la exposición 'Plenilunio de Primavera' que se inaugura mañana en el Instituto Portugués de Roma, ha centrado su intervención en el 'Patrimonio Inmaterial y Turismo Cultural' y ha recalcado que si en ambas ciudades se consigue ir "más allá" de las propias celebraciones se logrará atraer un número aún mayor de turistas.

Para el profesor universitario, la religiosidad popular no se basa sólo en los objetos, sino en el mensaje que dan, es decir el patrimonio cultural inmaterial. De este modo ha animado a los vallisoletanos a comprender las dos semanas santas y las ha planteado como "complementarias en lugar de antagónicas".

En el caso de la Pasión riosecana, ha incidido en que se trata de una celebración "no suficientemente valorada" pero que se ha adaptado a los cambios y permite que los visitantes puedan "admirar" cómo participan en ella el "70 o el 80 por ciento" de sus ciudadanos.

En cuanto a la capital vallisoletana, ha coincidido en señalar que es la "gran Semana Santa desde el punto de vista estético", pues considera que "no hay en España ni en el Mundo" una celebración religiosa de la Pasión que tenga esta categoría. Sin embargo, ha recomendado prestar atención a la cantidad de "mensajes, valores, juegos entre cofradías, músicas y paisaje urbano" que la acompañan.

Su ponencia ha concluido con la referencia al turismo de la Semana Santa, y ha insistido en su importancia, no sin advertir de que "si no hay un equilibrio entre una cosa y la otra" se corre "el riesgo" de desvirtuar la celebración e incluso "cargársela".

Las conferencias han contado además con la presencia de la comitiva vallisoletana encabezada por el alcalde de la capital, Francisco Javier León de la Riva, y el primer edil de Medina de Rioseco, Artemio Domínguez, y la concejal de Cultura y Turismo de la ciudad vallisoletana, Mercedes Cantalapiedra. Asimismo, entre el auditorio se encontraban los embajadores en Italia de Perú, El Salvador y Costa Rica.

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