Hoy arranca en Montecarlo el primer Mundial de Rallies de la era post-Carlos Sainz y no cabe duda de que se le va a echar de menos. Sin la presencia del madrileño, el nuevo campeonato se alumbra como un mano a mano entre el actual campeón, Sébastien Loeb, y el aspirante, Petter Solberg. Sólo el estonio Markko Martin o el despertar de Marcus Gronholm podrían poner algo de picante a un mundial venido a menos. Atrás quedan aquellos tiempos en los que Makkinen, McRae, Auriol, Burns o el propio Sainz luchaban hasta la última prueba por un título muy caro de conquistar. Sin embargo, el Mundial 2005 tendrá el aliciente de ver en acción a los aspirantes a recoger el legado de Carlos . Hay que tomárselo como un año de transición en el que Xevi Pons, Dani Sordo y Dani Solà deben demostrar sus cualidades para que los equipos se fijen en ellos y en 2006 dispongan de un volante en condiciones para toda la temporada. Pons, por lo menos, podrá disfrutar en Montecarlo de las sensaciones de un WRC, con Peugeot. ¡Suerte y al toro!