Boicot a la nueva tienda de Shein en Francia: "Sus prácticas sociales son mortíferas"

La marca de moda online ha abierto nuevas tiendas pop-up en Europa
La marca de moda online ha abierto nuevas tiendas pop-up en Europa
Getty Images
La marca de moda online ha abierto nuevas tiendas pop-up en Europa

Como ya ha ocurrido en otras ciudades europeas, Madrid o Barcelona entre ellas, la marca Shein ha abierto una nueva 'pop-up store' en Lyon, Francia, desde el 11 hasta el 14 de marzo. Aunque esta iniciativa ha llamado la atención de cientos de personas, clientes que acudieron a la tienda para hacer las compras que antes hacían por Internet, la nueva 'pop up' de Shein también ha desatado la polémica en la ciudad francesa. 

El sábado, primer día de la apertura de la 'pop-up store' de Lyon, el colectivo Extinction Rebellion (XR) derramó sangre falsa y roció con agua la mercancía, según el diario francés 20 minutes, con el objetivo de hacerla temporalmente invendible, sin dañarla permanentemente. 

En un comunicado de prensa consultada por dicho diario, este colectivo ecologista de Lyon defiende que la marca "empuja al sobreconsumo agregando aproximadamente 6.000 artículos nuevos en su sitio todos los días". También acusa a Shein de poner a la venta "mercancía de mala calidad que da la vuelta al mundo, solo para ser usada unas pocas veces, antes de deteriorarse, o peor, pasar de moda". 

La OCU ya avisaba de este fenómeno, asegurando que Shein es una plataforma diseñada para crear adicción a través de su algoritmo: "A través de reseñas incentivadas (con puntos canjeables para nuevas compras a cambio de publicar comentarios), vídeos de los usuarios y trucos para aumentar la frecuencia de uso...". Todo ello resulta en una constante tentación para el consumidor.

Además de su impacto medioambiental, el colectivo Extinction Rebellion denuncia la "falta de respeto a los derechos humanos" de la marca china de moda. También la OCU denunció este hecho, explicando que "para producir tan rápido y tan barato, Shein tiene una red de proveedores que se nutre de subcontratistas en talleres locales, pequeños e informales, a menudo con deficientes condiciones de seguridad". Además, la Organización de Consumidores llamaba la atención sobre la existencia de "jornadas 'dobles' sistemáticas de más de 75 horas a la semana", riesgos para la salud y el medioambiente y el fomento de un consumo insostenible.

A pesar de las críticas, son muchos los clientes que han hecho cola en la puerta de esta nueva tienda, esperando su turno para hacer las compras que antes hacían por Internet. "Puedes encontrar artículos que no encontrarías en otras tiendas y por poco dinero", cuenta un consumidor a la televisión francesa BFM Lyon. "No es caro y creo que es de buena calidad", añade otro.

La reivindicación del 'slow fashion'

Unas horas más tarde de que Extinction Rebellion comenzara su boicot, otras marcas y agrupaciones se unieron a la protesta. Wedressfair fue una de ellas, una firma de moda ética con sede en Lyon que también llevó a cabo una acción activista para concienciar a las personas que esperaban para entrar en la tienda. 

La empresa ha mostrado su rechazo hacia esta empresa de moda low cost, ya que, según afirman en su cuenta de Instagram, producen "una mayoría de ropa de poliéster, contaminante durante toda su vida, miles de prendas nuevas y muy baratas al día, que incitan a los consumidores a comprar regularmente". Además, protestan por los "bajos salarios y condiciones de trabajo" y denuncian que un "15-20% de los artículos contienen productos químicos tóxicos". 

Shein ya había sido señalada en noviembre de 2022 por un informe de Greenpeace Alemania, que acusaba a la marca de usar sustancias tóxicas. Aproximadamente el 15% de la ropa del gigante chino analizada contendría "productos químicos peligrosos", con niveles "que superan hasta 100 veces los límites establecidos por las normas europeas sobre productos químicos".

Wedressfair acudió a la cola de la nueva tienda 'pop up' para protestar contra la marca, pero también para comprender las razones por las que los consumidores apuestan por este tipo de consumo. "Hablando con los participantes, entendemos que los estímulos a la compra y los precios bajos salen ganando frente al respeto de los derechos fundamentales. ¡Así que exigimos que se regule el fast-fashion! ¡Corresponde a los consumidores elegir de otra manera y también a los poderes públicos ocuparse de esta cuestión!", reivindica la marca en su cuenta de Instagram.

"Contrarias a los valores que promueve Lyon"

La polémica con esta nueva tienda temporal de Shein ha llegado incluso a las instituciones de Lyon. Camille Augey, teniente de alcalde de Lyon a cargo del empleo y la economía sostenible, también ha dado su opinión sobre el tema, denunciando en su cuenta de Twitter unas "prácticas sociales y medioambientales mortíferas" que son "contrarias a los valores que promueve el Ayuntamiento de Lyon".

Shein se defiende ante las críticas

Por su parte, la marca de moda online defiende que la eco-responsabilidad y los derechos laborales son centrales en su modelo productivo. En su web, Shein afirma su compromiso por la sostenibilidad: "Exigimos a todos nuestros proveedores que cumplan estrictamente las leyes y normativas de los países en los que operan relacionadas con la protección del medio ambiente", afirma la marca. 

Además, la empresa explica en su página web su postura en cuanto a derechos laborales: "No controlamos las prácticas de nuestros proveedores y socios comerciales, pero elegimos trabajar con quienes comparten nuestro compromiso con los derechos humanos y demuestran que esos derechos están protegidos. Tenemos una política de tolerancia cero con el trabajo infantil, el tráfico de seres humanos y el trabajo forzado de inmigrantes", aseguran desde Shein.

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