Año tras año por estas fechas las redes sociales se inhundan de comentarios y bromas sobre San Valentín. Para algunos es un gran día lleno de amor y felicidad pero para otros no tanto y, en muchas ocasiones, es por culpa del regalo que dan o reciben, que puede convertir el momento en uno de los más vergonzosos de su vida.

Estos son algunos ejemplos que los desafortunados han querido compartir en redes sociales.

Una tuitera recibió como regalo el silencio, literalmente. Su marido se llevó a sus hijos para que ella pudiera trabajar tranquila.

Imaginamos que la madre de esta chica es química, ya que recibió de su marido una cortina de baño con la tabla periódica. Al menos es original.

A veces el problema no es el regalo, sino quién lo envía. San Valentín se celebra con la pareja o no se celebra, de lo contrario puedes llevarte falsas ilusiones, como esta chica, que recibió unos bombones y pensó que tenía un admirador secreto hasta que se dio cuenta de que su tía había regalado lo mismo a todos los sobrinos.

A veces son los padres quienes pretenden celebrar San Valentín con lo hijos y ocurren cosas como esta: te vas de viaje y cuando vuelves te encuentras a tu hámster muerto.

También puede ocurrir que te confundas de destinatario. En este caso la situación se pone peor para la persona que hace el regalo. Un chico cuenta que su novia le regaló un peluche y unos bombones con una carta dirigida a su ex. Se debió de confundir en el nombre. Es obvio que no duraron mucho más tiempo juntos.

Hay quien no se come la cabeza y regala siempre lo mismo, una botella de Jack Daniels por ejemplo, pero ni siquiera a su pareja, al suegro.

Otra situación de 'tierra trágame' para la persona que hace el regalo es cuando dejas en evidencia que no conoces a tu pareja. Esto le ocurrió al novio de una chica al regalarle un conjunto de collar y pendientes cuando ella nunca había tenido pendientes.

A veces los peores regalos se dan en las parejas más enamoradas que quieren estar juntos siempre y, además, de forma literal.

 San Valentín

Y este último, ¿es el mejor o el peor regalo? Divorciarse el 14 de febrero.