Mark Hough, un ciudadano de la ciudad californiana de Altadena (en el condado de Los Ángeles, EEUU) grabó cómo un oso, tras trepar la valla de su jardín, se metió en el jacuzzi de la casa para darse un baño relajante y beber un margarita.

El atípico episodio tuvo lugar este viernes, según se hace eco la edición digital de TIME. El propietario del inmueble estaba descansando cuando percibió al inesperado visitante en su casa, muy cerca del Parque Nacional de Los Ángeles. El hombre mantuvo la calma y sacó su teléfono móvil para grabarlo todo.

Por su parte, el oso se sumergió en el jacuzzi e incluso lamió un poco del cóctel margarita que estaba bebiéndose Hough. El vídeo no ha tardado en volverse viral en Internet.