Cotorra
Imagen de un ejemplar macho de la cotorra de Kramer. Dr. Raju Kasambe

El cultivo de opio es legal en la India. De esta planta se extraen compuestos que se usan en la industria farmacéutica, para medicamentos como la morfina. Por ello, en estados como el de Madhya Pradesh, hay hasta 44.000 hectáreas dedicadas al opio. Pero los agricultores tienen un problema: los loros drogadictos.

Especies como la cotorra de Kramer o la cotorra ciruela invaden las plantaciones para destrozar las cápsulas de semillas y comérselas, informa Gizmodo. Estos loros están muy enganchados a la droga y no huyen ante la presencia humana y sistemas como altavoces o pirotecnia ya no les disuaden. Es más, han aprendido a acechar en silencio las plantaciones. A veces incluso cortan el tallo y se llevan la cápsula entera para consumirla tranquilamente. Después, se les puede ver chocando contra ramas o en el suelo, 'colocados'. Cuando despiertan, los loros van a por más.

Los agricultores del sector llevan mucho tiempo pidiendo ayuda al Gobierno, ya que dicen que sufren hasta 40 ataques diarios.