Ilustración de Kitezh
Ilustración de Kitezh, la Atlántida rusa. KONSTANTIN GORBATOV

Todo el mundo conoce la leyenda de Atlántida, la mítica ciudad sumergida en el océano que ha dado pie a numerosas leyendas y ha vuelto locos a marineros en busca de antiguos tesoros. Sin embargo, pocos saben que esta no es la única civilización que quedó bajo el mar. En Rusia hay una antigua historia que habla de Kitezh, conocida como la Atlántida rusa.

La cultura rusa relata que un día, la ciudad desapareció de la faz de la Tierra, sin dejar rastro alguno, igual que la famosa Isla de Atlantis. Pero, ¿qué fue lo que ocurrió y dónde estaba este lugar?

En el siglo XVII, un cronista de Novgorod decidió escribir sobre la ciudad y recuperar los recuerdos que la propia Rusia había dejado caer en el olvido. Tal y como cuenta la historia, el príncipe Yuri II de Vladimir quedó sorprendido por la belleza del lago Svetloyar, en su camino hacia Novgorod, y ordenó construir en su orilla una nueva ciudad: Kitezh.

Así, la ciudad se alzó como la mejor planeada de su época: paredes de piedra blanca, iglesias, templos con cúpulas doradas, monasterios, casas de madera... Toda una obra maestra de la arquitectura.

Ilustración de la ciudad de Kitezh

Sin embargo, al mismo tiempo, la peleas entre los principados y las tribus amenazaban cada ubicación rusa. En 1237, los mongoles-tártaros, liderados por Khan Batu, invadieron Rusia.

El mito

La parte mágica de esta leyenda viene a continuación. Batu, que había oído hablar maravillas de Kitezh, decidió tomar la pequeña ciudad amurallada. Sus habitantes, conscientes de que el ejército mongol-tártaro era superior en número, decidieron no rendirse y defender su hogar. Se colocaron en la línea de defensa con armas, cruces e iconos religiosos y rezaban a todas horas por su salvación.

A la mañana siguiente, justo antes de que los tártaros lanzasen el ataque, chorros de agua brotaron de la tierra sumergiendo la ciudad por completo, junto a sus habitantes.

Aunque el ejército enemigo quiso huir, no lo lograron: unos se ahogaron entre las olas y las corrientes de agua, otros fueron devorados por las bestias del bosque y otros, simplemente, desaparecieron.

Ilustración de Atlatis

La mitología rusa habla de que, aunque la ciudad desapareció, podrá ser encontrada por una persona con un corazón libre de pecado: podrá ver el reflejo de las cúpulas de las iglesias y las paredes blancas bajo las aguas del lago Svetloyar. En la actualidad, este lugar se ha convertido en un templo para la oración.

Los recientes hallazgos en el lago apuntan a que realmente bajo el lago hay una ciudad sumergida. Durante dos meses del verano, el agua aminora y los buzos han podido encontrar una gran cantidad de objetos del siglo XIII, así como terrazas.

Lara Croft, en busca de la Atlántida rusa

Esta ciudad perdida y su mágica leyenda ha llegado a formar parte de la industria de los videojuegos. Igual que Nathan Drake se hace eco de historias como el tesoro de El Dorado o la búsqueda del Shambhala en la saga Uncharted, Lara Croft se aventura en la búsqueda de Kitezh en Rise of the Tom Raider.

La exploradora más famosa de la industria gamer viaja a Siberia junto a su compañero Jonah Maiava para dar con la mítica ciudad y encontrar respuestas sobre el secreto de la inmortalidad, que parece estar ligado con la ciudad de Kitezh.

Imagen de Kitezh en el videojuego 'Rise of the Tom Raider'