Un grupo de pescadores de Hatteras, en Carolina del Norte (Estados Unidos), tuvo que detener sus labores después de capturar a un tiburón. El animal, que estaba siendo levantado entre dos hombres debido a su peso, empezó a revolverse para poder escapar de sus captores.

Entonces, uno de los pescadores comenzó a gritar porque el tiburón se había agarrado a su pierna y le estaba mordiendo. El resto de grupo intervino con un cuchillo para poder abrir las mandíbulas de la criatura. Cuando el hombre logró escapar del tiburón se apartó y, sin dejar de gritar de dolor, se echó lejía sobre la herida para desinfectarla.

Según se puede ver en el vídeo compartido por New York Post, el tiburón no era demasiado grande, por lo que la vida del hombre no corrió peligro. Aun así, los pescadores tuvieron que volver al puerto para atenderlo apropiadamente.

Aunque parece que el hombre terminó sano y salvo, el tiburón no corrió la misma suerte, pues fue acuchillado por el resto de pescadores.