Los seguidores en Twitter de La Razón y de su director, Paco Marhuenda, se llevaron una sorpresa al ver que ambas cuentas publicaban un contenido peculiar y muy alejado de su línea editorial, en concreto porno.

La anécdota se difundió rápidamente y los tuiteros, como era de esperar, han hecho bromas al respecto.

Posteriormente han pedido disculpas desde la cuenta del periódico y Marhuenda ha explicado en su Twitter que se trataba de un hackeo y que lo pondrán "en conocimiento de quien corresponda".