Copa del América
El NZL-92 del sindicato neozelandés "Emirates Team New Zealand" y el SUI-100 del suizo "Alinghi" (Efe). EFE

El Club Náutico Español, creado ex profeso para ello, será el desafiante español para la próxima edición de la Copa del América, en el caso de que el Alinghi retenga el trofeo, según ha confirmado José María Martín Puertas, vicepresidente económico de la Real Federación Española de Vela.

En el caso de que el Alinghi retenga la Jarra de las Cien Guineas, para lo que tan solo le falta una victoria, todo hace indicar que la próxima edición será en 2009 y de nuevo en Valencia.

El nuevo club náutico, cuyo acto de constitución tuvo lugar en una notaría madrileña, tiene su sede en la base del Desafío Español en el puerto de Copa del América en Valencia y su presidente es Manuel Chirivella, vicepresidente de la RFEV y del Desafío 2007.

También está incluido Luis Merino, presidente de la Asociación de Clubes Náuticos de España, así como el resto de los integrantes de la junta directiva del organismo federativo.

Según Martín Puertas, el Náutico Español nace para ser exclusivamente el club desafiante para la próxima edición de la Copa del América y la única actividad deportiva que tendrá será la mínima necesaria para que sea reconocido como tal, tanto por las instituciones oficiales españolas como por la Societé Nautique de Geneve, club defensor.

El motivo de la creación del nuevo club no es otro que el evitar que haya problema jurídico alguno cuando se presente el nuevo desafío, pues cumpliría con todos los requisitos previstos en el Deed of Gift, que recoge las reglas de la competición.

El Desafío Español 2007 fue presentado por la RFEV,
algo que podría no ser admitido de nuevo, más cuando se pretende ser en esta ocasión el Challenger or Record, es decir, el primer sindicato que desafía al poseedor de la Copa para la 33a. edición.

La figura del Challenger of Record adquiere especial relevancia entre los desafiantes, ya que él y el club poseedor de la Copa pueden, de mutuo acuerdo, "llegar a un pacto satisfactorio para ambos en torno a las fechas, lugares, número de pruebas, reglamentos, regulaciones náuticas y toda condición de enfrentamiento, en cuyo caso se puede prescindir del anuncio de diez meses de antelación", según dice textualmente el Deed of Gift.

Todo apalabrado con el Alinghi

Por el lado negativo, el Challenger of Record tendrá que lidiar con el resto de los aspirante a desafiantes, que lo podrían ver como un aliado del defensor, además de tener que luchar contra lo que se conoce la Maldición del primer desafiante, pues ninguno de ellos ha ganado nunca ni siquiera la Copa Louis Vuitton, que define al que peleará por la Jarra.

Para lograr ser el Challenge of Record, Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana, Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, Manuel Chirivilla, vicepresidente de la RFEV, estuvieron ayer siguiendo la séptima prueba a bordo del yate Vava, propiedad de Ernesto Bertarelli, presidente del sindicato suizo.

Así, en el caso de que el Alinghi ganara su quinto y definitivo punto, se procedería a firmar "in situ" el Protocolo con el presidente de la Societé Nautique de Geneve, Pierre Yves Firmerich, también presente. Todo se quedó en el intento, ya que la regata tuvo que ser suspendida por falta de viento.

El martes, día previsto para la disputa de la séptima prueba de la serie de nueve que el Alinghi disputa con el Emirates Team New Zealand y que gana por 4-2, todo hace pensar que se volverá a repetir la misma escena, bien en el mismo Vava o en otro lugar.

En cualquier caso, parece que no corre peligro la intromisión de un tercero para ser el Challenger or Record, pues todo está pactado de antemano con el club defensor, que prácticamente elige quién será esa figura.