Con su habitual gesto de triunfal regresaba Usain Bolt a Jamaica después de su gesta en los Juegos Olímpicos de Pekín, donde logró el oro en los 100 m, los 200 y el 4x100, todos con récord mundial.

En plena pista de aterrizaje, cientos de personas que acudieron a recibirle como a un héroe, disfrutaron de su simpatía.

Desde su exhibición en Pekín, Bolt no había podido viajar a Jamaica debido a su participación en los meetings en Bélgica y Suiza.