Y es que los objetivos de todas las cámaras ya apuntaban hacia el hombre más rápido del planeta antes de que llevase a cabo su primera actuación en los Juegos de Río. Con su particular y ya tradicional espectáculo antes de iniciar la carrera, el jamaicano hizo las delicias de todos los espectadores.

Tras esto, lo suyo fue un auténtico paseo. Tanto, que en los instantes finales de la serie, Bolt frenó como de costumbre en las rondas previas y se permitió el lujo de echar un vistazo a lo que hacía el bareiní Andrew Fisher, quien parecía por momentos dominar la carrera, obviamente, sin éxito final.

Además de Bolt, también pasaron a la acción su compatriota Yohan Blake y el estadounidense Justin Gatlin, dos de sus principales rivales por la medalla de oro. Con una marca de 10.11 el primero y con 10.01 el segundo, ambos se metieron en la siguiente ronda en el camino a la gran final.

La próxima vez que Usain Bolt pise el Estadio Olímpico de Río será el el lunes 15 a partir de las 2.00h (horario peninsular) para correr las semifinales de la prueba que sabrá su ganador esa misma noche, a las 3:25 horas.