Toque sin ocasiones
El valencianista Joaquin y el racinguista Pedro Munitis (dcha) pugnan por la posesión del balón. (Víctor Fraile / REUTERS).

El parón liguero no le ha sentado muy bien al Valencia, que sumó su quinta derrota en la Liga  y se descolgó hasta la sexta plaza de una clasificación en la que mantiene un sólo punto de margen sobre su verdugo, el Racing de Santander. Los cántabros, que enlazaron su octava jornada sin perder, amenazan el puesto europeo de un Valencia venido a menos.

El equipo de Koeman mostró detalles de cambio, como su obsesión por dominar la posesión del balón ante la presencia defensiva rival, pero también indicios preocupantes: en la primera parte no tiró a la puerta de Toño.

El Valencia saltó al césped tras el descanso con la idea de mantener el mismo estilo, pero Marcelino adelantó las líneas ofensivas del Racing y la entidad de Mestalla se atascó. Tal fue el colapso que Santi Cañizares acabó errando un balón de Jorge López que se convirtió en el gol.

La adversidad obliga; Koeman, por ello, apostó por Joaquín y Morientes, buenos aliados de Villa, para buscar cuando menos el empate... Pero la apuesta fue inútil ante un equipo muy sólido.

Edu volvió un año después

Un año y una semana después de romperse el ligamento cruzado de su rodilla derecha, el brasileño Edu regresó a los terrenos de juego  en el minuto 55. Sobre el partido, Ronald Koeman destacó la actuación del Racing que «saca máximo rendimiento de su juego defensivo» para salir al contragolpe cuando «mejor estábamos jugando».