"Este es el momento que hemos estado esperando, los primeros Juegos Olímpicos de nieve y hielo en la República de Corea. Todos podéis estar orgullosos, es la hora de PyeongChang. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible y un agradecimiento especial a los voluntarios", indicó el presidente del COI.

Bach tomó la palabra en el tradicional discurso de inauguración de la cita olímpica, centrado en la esperada imagen de Corea del Sur y del Norte desfilando bajo la misma bandera. Para el máximo dirigente olímpico, el mundo del deporte demuestra una vez más su capacidad de "unir a las personas", a pesar de las "diferencias".

"Queridos atletas, ahora es vuestro turno. Esta será la competición de vuestras vidas. Nos inspiraréis a todos a vivir juntos en paz y armonía a pesar de todas las diferencias que tenemos. Seréis inspiración desde vuestra manera de competir por el mayor honor de los Juegos con el espíritu olímpico de respeto y juego limpio", afirmó.

"Mientras se compite, se vive en paz juntos en la Villa Olímpica, compartiendo emociones. Así es como mostráis que en el deporte todos somos iguales. Así es como se enseña el poder único del deporte para unir a las personas. Un gran ejemplo de ese poder de unir es la marcha conjunta de esta noche entre los dos equipos olímpicos de Corea del Sur y del Norte. Os damos las gracias. Todos los atletas, los espectadores y todo el mundo que nos mira está emocionado por este gesto al que todos nos sumamos", añadió.

Bach destacó la labor del COI para ayudar a solucionar los problemas de la sociedad. "Unidos en nuestra diversidad somos más fuertes que todas las fuerzas que nos quieren dividir. Hace dos años en Río de Janeiro, con el primer equipo olímpico de refugiados, el COI mandó al mundo un fuerte mensaje de esperanza. Ahora, en PyeongChang, los deportistas de las dos Coreas, desfilando juntos, envían un poderoso mensaje de paz al mundo", finalizó.

El campeón olímpico de esgrima en 1976 dio paso entonces al presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, quien declaró inaugurados los Juegos y lanzó otro mensaje de paz hacia su vecino. "Del mismo modo que Seúl 1988 derribó la Guerra Fría entre el Este y el Oeste hace 30 años, esperamos que la participación conjunta en PyeongChang 2018 de las dos Coreas traiga la paz a nuestra tierra", afirmó.