Un gol en propia puerta (min 92) de Pedro López decantó a favor de un inestable Atlético un partido loco en el Calderón. Su técnico, Javier Aguirre, sólo pudo decir que «hoy nos sonrió la fortuna». El Valladolid, que mereció más y que fue por delante en varias ocasiones, se fue frustrado.