El Sevilla repite gracias a Palop
El guardameta Palop es abrazado por sus compañeros tras parar el penalti a Torrejón.(Srdjan Suki /Efe)
Espanyol 2 Sevilla 2

Hampem Park: 50.000 espectadores.

Espanyol: Gorka, Zabaleta, Jarque, Torrejón, David García, Moisés Hurtado, De la Peña (Jonatas, min 87), Rufete (Pandiani, min 56), Riera, Luis García y Tamudo (Lacruz, min 72).

Sevilla: Palop, Daniel Alves, Javi Navarro, Dragutinovic, Puerta, Martí, Poulsen, Maresca (Jesús Navas, min 46), Adriano (Renato, min 76), Kanouté y Luis Fabiano (Kerzhakov, min 64)

Goles: 0-1 (min18): Adriano. 1-1 (min 28): Riera. 1-2 (min 105): Kanouté. 2-2 (min 116): Jonatás.

Árbitro: Massimo Busacca (Suiza). Expulsó por doble amarilla al espanyolista Moisés Hurtado. Además, amonestó a los sevillistas Luis Fabiano, Kanouté y Puerta.

En un precioso partido de fútbol de ataque, los porteros –Palop y Gorka– fueron los protagonistas, pero sólo el del Sevilla se coronó al parar tres penas máximas en la tanda de penaltis definitiva. Los de Juande Ramos revalidaron así el título de UEFA conseguido el año pasado en Eindhoven.

Los hispalenses se adelantaron en el marcador: Palop lanzó el balón con la mano más allá del centro del campo, lo recogió Adriano, que se fue de Zabaleta, y marcó. Riera empató tras driblar a Alvés.

Expulsión de Moisés

La segunda parte arrancó con dos paradones de Palop a disparos de Tamudo y Riera. El encuentro se desequilibró con la expulsión de Moisés. Poco después, Valverde retiró a Tamudo y De la Peña, y cedió el dominio del partido al Sevilla.

El choque alcanzó una agónica prórroga. Kanouté pareció cerrarla con un gol en el último minuto de la primera parte, pero Jonatás de espléndido disparo, tocado por Poulsen, empató.

Los penaltis volvieron a traicionar al Espanyol, como en 1998, y anoche encumbraron al Sevilla y a Palop.

El Príncipe rehusó levantar la Copa

Fiel a su costumbre, la Casa Real apoyó al deporte español, esta vez con la presencia del Príncipe Felipe. El sucesor al trono tuvo el detalle de rechazar levantar la Copa, ofrecida por el presidente del Sevilla, José María del Nido, por respeto al otro equipo español que la disputaba, el Espanyol. En las gradas estuvieron, por el lado hispalense, el humorista de los Morancos César Cadaval y, por el de los periquitos, el también cómico José Corbacho, quien iba con la cara pintada y un jersey a rayas horizontales blanquiazules. También asistió el seleccionador nacional, Luis Aragonés.