Llegada triunfal del Sevilla a casa
Los jugadores y directivos del Sevilla pasean por la ciudad en autobús descubierto, durante la celebración de la consecución de la Copa de la UEFA. (EFE). EFE

El Sevilla FC concluyó, entrada la madrugada, la fiesta por la consecución por segundo año consecutivo del título de campeón de la Copa de la UEFA con una multitudinaria concentración en la explanada que da a la tribuna del gol sur del estadio Ramón Sánchez Pizjuán.

Allí se había instalado un escenario al que acudieron los jugadores, técnicos y dirigentes en el autobús descubierto que antes les había llevado desde el aeropuerto al barco con el que pasearon por el río Guadalquivir
y después les trasladó a la Catedral y al Ayuntamiento.

Visita a la Catedral

En la Catedral, la expedición fue recibida por el cardenal de Sevilla, monseñor Carlos Amigo, quien felicitó al Sevilla y agradeció que hiciera feliz a tantas personas con este nuevo título.

Carlos Amigo, además, destacó que le gustaría que muy pronto el equipo volviera ante la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla, en otras dos ocasiones, en alusión a que esta misma temporada puedan ganar el título de campeón de la Liga y de la Copa del Rey.

Miles de sevillistas

En el Ayuntamiento, ante miles de sevillistas que abarrotaron la plaza San Francisco, se enseñó el trofeo de campeón de la UEFA en uno de los balcones en presencia del alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín.

Tomaron la palabra desde el balcón el presidente del club, José María Del Nido, el entrenador del equipo, Juande Ramos, además de varios jugadores.

Del Nido y Juande coincidieron en apuntar el deseo de que el Sevilla mantenga su progresión y que en el próximo junio vuelva a festejar más títulos, en esa ocasión el de la Liga y el de la Copa del Rey.

Tras la cita en el Ayuntamiento, la comitiva llegó al estadio sevillista sobre la una de la madrugada y uno a uno todos los jugadores se dirigieron al los aficionados en un acto que estuvo presentado y amenizado por César Cadaval, uno de los integrantes del dúo de humoristas Los Morancos.

La fiesta concluyó con la interpretación del himno del Centenario por su autor, Javier Lavandón El Arrebato, y con fuegos artificiales.