Luis Fabiano y Leandro Salino
El delantero brasileño del Sevilla CF, Luis Fabiano (i), lucha el balón con Leandro Salino, del Sporting de Braga. EFE

Adiós a la Champions. El Sevilla no peleará con los mejores equipos del continente la próxima temporada, después de mostrarse incapaz de remontar al Sporting de Braga la eliminatoria previa y ni siquiera vencer ante su público en el Sánchez Pizjuán en el duelo de vuelta (3-4, total: 3-5). Sí jugará la Europa League, mientras Werder Bremen, Partizan, Basilea y Hapoel de Tel Aviv acompañarán al equipo luso en Liga de Campeones.

El batacazo es monumental, en lo económico (dejará de ingresar como mínimo 7,1 millones de euros) y en lo deportivo, certificando una pretemporada para olvidar (sin Supercopa de España y sin élite europea). Y el futuro es incierto, pues el traspiés de esta noche puede costar la salida de Luis Fabiano, la llegada de refuerzos de perfil medio e, incluso, la destitución de Antonio Álvarez.

Pese a todo, el equipo hispalense salió en tromba, intenso y con la la banda de Navas y Konko como filón ofensivo para remontar el 1-0 de la ida. De hecho, en apenas diez minutos, hasta cuatro llegadas llegarían por el carril diestro, aunque los centros apenas rondaban las inmediaciones de Luis Fabiano y Kanouté.

El Sevilla arrancó con garra y ocasiones para remontar

Por su parte, el conjunto portugués trataba de administrar tiempo y resultado, y esperaba replegado en defensa al acecho de un contragolpe decisivo. Algo que pudo salirle bien si Matheus, autor del tanto de la ida, hubiera aprovechado un balón tras un descuido de la defensa sevillista que Palop supo abortar en una rápida salida.

Hubo que esperar a superar el primer cuarto de hora para que el Sevilla generara peligro por medio de Luis Fabiano, con dos remates de cabeza. El primero se marchó alto por poco, tras un centro desde la banda, y el segundo acabó en las manos de Felipe, al saque de un saque de córner.

Pero los de Antonio Álvarez acusaron el esfuerzo inicial y el ritmo de juego se redujo considerablemente, lo que ofreció más espacios al Sporting de Braga para triangular. Así, en una gran combinación colectiva, Matheus lograría adelantar a su equipo a la media hora de juego tras aprovechar un mal rechace de Palop.

El tanto no despertó al Sevilla, que necesitaba por entonces tres tantos para seguir en la élite europea un año más, y abusó excesivamente de los centros al área, evidenciando una vez más que al equipo le falta oxígeno, sobre todo en el último pase.

Sentencia y partido roto

El descanso no cambió el guión y, pese a que el equipo de Nervión trató de marcar temprano para poder soñar con una posible remontada, el Sporting de Braga mantuvo sus líneas ordenadas y siguió pegando a la contra.

Lima ampliaría la renta superados los diez minutos siguientes a la reanudación en otra laguna defensiva local y Luis Fabiano haría soñar al Sevilla con un tanto instantes después del segundo portugués.

Lima firmó un hat-trick que sentenció al Sevilla

Pero el daño ya estaba hecho y el aviso de milagro logrado con el tardío tanto de Jesús Navas en el minuto 84, se desvaneció con los dos tantos consecutivos de Lima.

Un tanto postrero de Kanouté no hizo más que alargar la agonía de un club que sufre un duro revés en su proyecto a media semana para que comience la Liga. Incógnitas de cara al futuro.

Ficha técnica:

3.- Sevilla: Palop; Konko (José Carlos, min. 59), Fazio, Escudé, Dabo (Negredo, min. 76); Navas, Zokora, Cigarini (Renato, min. 59), Perotti; Luis Fabiano y Kanouté.

4.- Sporting de Braga: Felipe; Sílvio, Alberto Rodríguez, Moisés, Elderson; Alan, Vandinho, Luis Aguiar (Lima, min. 54), Leandro Salino, Paulo César (Paulao, min. 67); y Matheus (Elton, min. 78).

Goles: 0-1. Min. 31.- Matheus. 0-2. Min. 57.- Lima. 1-2. Min. 60.- Luis Fabiano. 2-2. Min. 83.- Navas. 2-3. Min. 84.- Lima. 2-4. Min. 88.- Lima. 3-4. Min. 90- Kanouté.

Árbitro: Nicola Rizoli (Italia). Amonestó en el Sevilla a Zokora (min. 42), Escudé (min. 86) y Perotti (min. 86) y en el Sporting a Elderson (min.14), Salino (min. 17) y Aguiar (min. 42).

Estadio: Sánchez Pizjuán. Unos 35.000 espectadores.