Ferrer y Ferrero
David Ferrer (izda.) y Juan Carlos Ferrero, tenistas y propietarios del torneo. Valencia Open 500

El próximo sábado 30 de octubre comienza el Valencia Open 500, "un torneo que lleva hablando con jugadores desde el Abierto de Australia –que se disputó del 18 al 31 de enero–", cuenta a 20 minutos David Serrahima, director ejecutivo del campeonato.

"Ferrero y Ferrer son nuestros mejores embajadores. No paran de contar las bondades de Valencia al resto de tenistas", asegura Serrahima.

"El dinero que reparten torneos del mismo nivel suele ser más o menos igual –2.100.000 euros, en Valencia–. Hay que convencerles con otras cosas como la ciudad, el clima, la comida o una buena conexión por avión".

Aquí la prioridad son los jugadores, no los medios o los patrocinadores

También es crucial que los propietarios del torneo sean tenistas. "Así al resto de jugadores no les parece todo tan frío. Aquí la prioridad son los jugadores, no los medios o los patrocinadores".

Juan Carlos Ferrero, valenciano, no jugará el torneo por lesión, y David Ferrer, alicantino, continuará su lucha por entrar en la Copa Masters de Londres.

El torneo no ha superado los 6 top 10 de 2009, pero ha llegado a cinco: Murray (4), Soderling (5), Verdasco (7), Ferrer (8) y Youzhny (10). Además, jugarán el número 11, Davydenko, y el 13, Tsonga.

Otro año sin Rafa

El Valencia Open 500 no ha podido conseguir el más difícil todavía: traer a Rafa Nadal. "Le gusta el torneo y hemos tenido conversaciones serias. Juan Carlos y David también hablaron con él, pero no se concretó nada. El año que viene lo volveremos a intentar", dice un convencido David Serrahima.

"Objetivo: ser un Master"

Los Open 500, como Valencia, se sitúan por debajo de los Masters 1.000 y los Grand Slam. "Éste es un proyecto a 5 años. El objetivo final es ser un Master. Faltaría, sobre todo, un estadio más grande", explica Serrahima.

El Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias ha ampliado su aforo en casi 1.000 localidades, hasta 6.075.