Después de haber firmado 24 horas antes un brillante Programa Corto y situarse duodécimos, el objetivo principal del dúo, debutante en unos Juegos, era el de, primero, defender su posición, y posteriormente intentar hacerlo lo mejor posible para pugnar por estar entre los diez mejores, una meta ambiciosa.

Y al son de la música de 'Don Quijote', elevaron su nivel respecto a hace apenas un mes en el Europeo de Moscú, donde finalizaron octavos con 165.03 puntos, y logrando su mejor Programa Largo de siempre, con 101.40 puntos, la undécima mejor nota, terminaron con 168.33. La madrileña y el patinador de origen ruso se quedaron a cinco puntos de la décima plaza y como la sexta mejor pareja europea.

"La sensación que hemos tenido en el hielo es que somos una pareja fuera y podemos competir contra los mejores del mundo. Estamos empezando a entendernos muy bien sobre el hielo y a tener personalidad, eso nos dará confianza para crear programas más difíciles. Nos vamos de aquí muy satisfechos", se sinceró Hurtado en declaraciones facilitadas por la FEDH.

El oro fue para la pareja canadiense formada por Tessa Virtue y Scott Moir, actuales campeones del mundo, que supieron mantener su ventaja del Programa Corto para, con 206.07 puntos, imponerse a los franceses Gabriella Papadakis y Guillaume Cizeron por menos de un punto. El bronce fue para los estadounidenses Maia y Alex Shibutani ya con 192.59 puntos.