Rudy es la perla, el resultado más logrado de un trabajo que arrancó en Badalona hace 75 años, cuando los entusiasmados chicos de la Penya decidieron fundar un equipo de baloncesto que terminaría por convertirse en leyenda.
¿A qué juega?
Desde que tengo uso de razón, a todo, a cualquier cosa. Me encanta el juego, desde la PlayStation al fútbol o al baloncesto. Aunque al final me decidiera por el básquet, sigo dándole patadas a la pelota siempre que puedo.
¿Y de dónde viene tanta pasión?
Creo que es algo de familia. Mi padre jugaba al básquet y mi madre también y, como sabe todo el mundo, mi hermana es una formidable jugadora internacional.
¿Quién lo hacía mejor, su padre o su madre?
Mi madre llegó a jugar en la selección española, pero mi padre no. Aún así, creo que mi padre jugaba mucho mejor, sobre todo porque tenía más tiempo para practicar y, además, después de dejarlo se dedicó a entrenar, y eso enseña mucho. Ambos fueron muy buenos jugadores y eso ha influido en mi formación y en la de mi hermana.
¿Recuerda sus juegos infantiles?
He pasado muchas horas jugando con mi hermana Marta a todo, pero mis mejores recuerdos acaban siempre en una cancha de baloncesto. Con los amigos siempre me divertía con algo que tuviera que ver con la pelota.
¿Podría vivir sin su PlayStation?
Es un pasatiempos irreemplazable, sobre todo cuando uno está de viaje o en una concentración. Desde luego, siempre va conmigo.
¿Es cierto que mientras se juega no se reza?
Sí, claro, es imposible hacer las dos cosas a un mismo tiempo. O juegas a la Play o te pones a rezar. Resultaría muy complicado compaginar las dos cosas. Hay tiempo para todo, porque tampoco hay que estar jugando siempre. Con marcarse unos horarios, basta.
¿Se baja juegos de la Red?
No soy ningún maniático del ordenador, y siempre que me interesa un juego voy y lo compro en la tienda.
¿Los comparte?
Con los amigos, siempre.
¿Y cuáles son sus preferidos?
Todos los que tengan que ver con el mundo de los deportes, los de competición, aunque no desdeño los de estrategia.
¿Practica algún juego amoroso?
No, aún no me encuentro preparado.
¿Y prohibidos?
Si están prohibidos es porque no convienen. Uno se puede arriesgar, pero corre el peligro de toparse con más de un virus.
¿Teme las reglas?
En algún punto me gustan y en otros no; pero si existen, pienso que es porque son necesarias.
¿Arriesga alguna vez?
Cuando estoy en la pista me gusta arriesgar, pero fuera de ella soy absolutamente contrario a asumir riesgos.
¿Recurre al azar o al trabajo?
Para triunfar hay que echar mano de todo, pero sobre todo a los huevos, porque hay que tenerlos bien puestos para abandonarlo todo, incluida la familia, y dejar Mallorca con pocos años para viajar a Badalona en busca del éxito en el deporte. Cuando eres tan joven y ya te has hecho un hueco en la ACB, es que has trabajado mucho y, además, te sobran pelotas.
¿Una isla marca?
Creo que sí. Para pasar el charco y triunfar en la Península hace falta tirar de carácter, no tiene uno más que mirar de reojo a jóvenes como Sergio Rodríguez, Elena Gómez o Rafa Nadal.
¿Se nota mucho su acento en Cataluña?
En mi caso, no. A otros mallorquines sí se les ve enseguida que vienen de la isla.
¿Quién va a ser el campeón de esta Liga?
Todos los equipos están bastante igualados. Pienso que campeón puede ser cualquiera.
Pimpampum
¿Un libro? El señor de las bestias.
¿Un cantante? Melendi.
¿Su plato favorito? La pasta.
¿Y su bebida? Coca-Cola.
¿Una película? Titanes: hicieron historia.
¿Una actriz? Salma Hayek.
¿Un actor? Denzel Washington.
¿Algún ídolo? Michael Jordan.
¿Un color? El azul.
¿Un equipo? La Penya.
¿Un personaje histórico? Jordi Villacampa.
¿Una fecha? La de mi nacimiento: 4 de abril de 1985.
BIO
Rodolfo Fernández, más conocido como Rudy, nació en Palma de Mallorca el 4 de abril de 1985. Mide 195 centímetros y pesa 80 kilos. Debutó en la ACB con el Joventut, el 7 de abril de 2002, frente al Real Madrid en la capital. Acababa de cumplir 17 años. En ese encuentro, su equipo perdió por tres puntos: 74-71.
Dos hijos, dos campeones
Como él mismo confiesa, Rudy Fernández mamó el baloncesto. Lo practicaron su madre y su padre, y eso propició que tanto Rudy como su hermana, Marta, se convirtieran en unos habituales de las canchas. Marta Fernández es internacional con España y, tras pasar cinco temporadas plagadas de éxitos en el Ros Casares de Valencia, esta temporada cambió al UB Barcelona, con el que el miércoles se proclamó campeona de la Liga Femenina de Básquet, precisamente ante su ex equipo, el Ros Casares. En cuanto a Rudy, está en todas las apuestas para jugar algún día en la NBA.