Roberto Carlos
El defensa brasileño del Real Madrid Roberto Carlos. (Efe) EFE/Emilio Naranjo

En los 11 años que ha jugado en el Real Madrid, Roberto Carlos (10-04-1973) se ha convertido en el extranjero más rentable para la entidad blanca y siempre ha demostrado que no ha habido un mejor lateral izquierdo en el mundo que él.

Aterrizó en el Santiago Bernabéu en la temporada 1996-1997 de la mano de Lorenzo Sanz, quien pagó 600 millones al Inter de Milán, y con el mismo entrenador con el que se despedirá, Fabio Capello. Ese año ganaron la Liga y éste, el de la despedida, también.

Entre medias, quedarán para el recuerdo más de 400 partidos con la camiseta blanca, 71 goles con el tres a la espalda y 13 títulos (cuatro ligas, tres Champions, una Supercopa de Europa, dos Copas Intercontinentales y tres Supercopas de España) firmados siempre con una amplia sonrisa y buen humor.

También apodado Cañoncito Pum -en honor a las potentes bombas inteligentes que envía a las redes contrarias con su zurda- o Puskitas -como le llamaban en la casa blanca en recuerdo al húngaro Ferenc Puskas- posee curiosos récords como el de velocidad en un disparo -140 km/h- o el de correr los 100 metros lisos en 10,9 segundos, marca con la que podría competir en campeonatos oficiales, ya que se han ganado carreras con 10,08.

El brasileño, harto de las presiones de los grandes equipos, ha decidido que su retiro dorado estará en Turquía y, en concreto, en Estambul donde jugará dos años con opción a uno más en el Fernerbahçe entrenado por su amigo Zico.

MUY PERSONAL

Mascota: Un rottweiler llamado Maradona

Música preferida: Samba

Comida preferida: Arroz con alubias negras

Vicio confensable: Los coches

Rubias o morenas: Las dos

Aficiones: Voley-playa, futvoley, los videojuegos e internet

Ídolo: Dios

Ídolo deportivo: Maradona y Michael Schumacher

Actriz preferida: Angelina Jolie

Actor preferido: Richard Gere