Mirambell
Mirambell posa con los técnicos del equipo británico en el tobogán de Lillehammer. A.M.

El barcelonés Ander Mirambell vive infiltrado en el equipo británico de skeleton para mejorar su técnica de cara a la Copa del Mundo, que arranca a finales de noviembre. "No había presupuesto para mantener un entrenador personal y la Federación alcanzó un acuerdo con Gran Bretaña, que es una potencia en este deporte. Ha ganado el 25% de las medallas en los últimos años", explica a 20 minutos desde Lillehammer (Noruega), donde está concentrado con sus nuevos compañeros.

Pese a disputar los pasados Juegos Olímpicos de Vancouver –el único español que lo ha logrado–, Ander asume la escasez de fondos y disfruta de la experiencia británica: "Entrenarme con ellos es un privilegio y no se me caerían los anillos aunque tuviera que dormir en la alfombra. Tienen tres entrenadores, fisios, preparadores físicos, mecánicos para los trineos... su infraestructura es enorme y puedo aprender mucho".

El material es secreto

Trabajar con un equipo tan grande es un lujo para Ander, que empezó a practicar skeleton hace cinco años sin ayudas y con un trineo alquilado. "A lo único que no tengo acceso es al material, porque guardan sus secretos y no los comparten. Sus trineos han pasado tests en el túnel de viento, como un Fórmula 1, y tienen decenas de maletas con todo tipo de cuchillas... ¡Yo sólo tengo dos pares y uno ya está un poco deformado!".

Sólo tengo 27 años y en el skeleton se alcanza la madurez deportiva a los 34 o los 35

Secretos a parte, la convivencia está siendo positiva: "Son muy futboleros y el otro día les puse en la tele el partido del Espanyol –Ander es periquito– . También echamos partidas a la consola. Hay buen rollo, aunque ya he escuchado por ahí que me están preparando una novatada. Me veo corriendo en calzoncillos por la nieve".

Lo peor es la ‘famosa’ gastronomía inglesa: "Demasiadas salsas y sus ensaladas son muy sosas, pero me he comprado tomates y atún en el supermercado para añadírselo. También beben todo el día té helado y yo prefiero el agua... la verdad es que en la mesa alucinan un poco conmigo".

Este año va a por el Top 20

Ander se ha fijado el objetivo de terminar la Copa del Mundo entre los 20 primeros: "Mi mejor resultado ha sido hasta ahora el 21, pero puedo superarlo. Sólo tengo 27 años y en el skeleton se alcanza la madurez deportiva a los 34 o los 35. Todavía puedo progresar mucho".