Varios jugadores del Real Madrid se abrazan tras el segundo gol.
Varios jugadores del Real Madrid se abrazan tras el segundo gol. Víctor Lerena/EFE
El Real Madrid solventó con problemas la visita del Nástic y ganó sin brillantez un partido en el tuvo enseguida
superioridad numérica y que sólo supo resolver en el segundo tiempo cuando su rival pagó su enorme derroche físico.

Robinho y un gol en propia meta de un defensa del Nástic firmaron un triunfo con poco crédito. Se esperaba más del equipo de Fabio Capello, que en casa sigue sin convencer y sin agradar a sus fieles.

El empate en el Camp Nou supo a victoria. Los de Capello se presentaron en un Bernabéu lleno tras la campaña de esta semana pasada reclamando el apoyo de la gente.

Pero el entusiasmo de la grada se desinfló pronto tras ver el juego de su equipo.

Al Real Madrid le pasó factura el 0-4 de ayer. El gesto de autoridad del Barcelona en Huelva restó energía al equipo de Fabio Capello.

El Nástic perdió a César Navas por expulsión a los ocho minutos. Mejor no podía comenzar el partido para el Real Madrid. Pero ni con ventaja numérica en el campo pudo el Madrid pintarle la cara a un Nástic, que pelea con orgullo por salir del infierno del descenso.

El Madrid no tuvo nunca fútbol en la primera mitad. Ni fútbol ni oportunidades, y eso que el Madrid jugó con toda su maquinaria ofensiva: Guti, Raúl, Higuaín, Cassano y Van Nistelrooy.

Más ataque imposible, pero sin ritmo, sin velocidad de transición, con un juego previsible.

Con pitos y enfado del personal, el Madrid se retiró con una tristeza inusual al vestuario. El Nástic, con diez, aguantó con jerarquía.

Tras el descanso, Fabio Capello cambió el dibujo. Cassano se quedó en la caseta. Le suplió Robinho. Higuaín dejó la banda y actuó por detrás de Van Nistelrooy.

Llegó más el Madrid. Y en una acción repleta de imprecisiones ofensivas a los 56 minutos, Robinho marcó a placer el 1-0.

A partir de ahí ya no existió el Nástic. El partido se partió en dos. Fue un correcalles con dos equipos rotos. Y repleto de errores e imprecisiones.

Eso sí, con el carrusel de cambios, Raúl jugó por fin un ratito de delantero y de inmediato contribuyó al 2-0, que acabó marcando en propia meta David García.

En resumen, el subidón de optimismo de la semana pasada quedó en un segundo plano para el Madrid.

Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Iker Casillas; Salgado, Cannavaro, Helguera, Miguel Torres; Diarra, Guti; Raúl (De la Red, min. 88), Higuaín (Marcelo, min.79), Cassano (Robinho, min.46); y Van Nistelrooy.

0 - Nástic de Tarragona: Bizzarri; Calvo, César Navas, David García, Marco; Campano (Merino, min. 74), Chabaud, Juan Díaz (Matellán, min. 79), Cuéllar; Pinilla (Irurzun, min. 60) y Rubén Castro.

Goles: 1-0. Min. 56. Robinho. 2-0. Min. 85. David García, en propia meta.

Arbitro: Iturralde González (Comité vasco). Mostró cartulina amarilla a David García (28'), Pinilla (48'), del Nástic y a Salgado (32'), Cannavaro (35'), del Real Madrid. Expulsó con roja directa a César Navas a los 8 minutos por derribar a Van Nislerooy cuando se iba directo al portal de Bizzarri.

Incidencias: 75.000 espectadores llenaron el estadio Santiago Bernabéu. Césped en buenas condiciones. En los alrededores del campo, miembros de la oposición a la actual junta directiva del club ofrecieron a los socios la opción de firmar un manifiesto donde piden la celebración de elecciones a la presidencia en el mes de junio