Levante
El delantero del Levante UD José Luis Morales celebra su gol. Manuel Bruque / EFE

Levante y Eibar han logrado victorias este lunes en los dos partidos que estaban pendientes de la primera jornada de Liga. Pese a ello, al tratarse de victorias por la mínima, no han podido arrebatar el líderato al equipo blanco, que se confirma como líder en la clasificación.

El Levante se impuso en el duelo regional ante el Villarreal, gracias a un penalti transformado por Morales a dos minutos del final, que le permitió volver por la puerta grande a LaLiga Santander.

En su vuelta a Primera, Muñiz apostó por un bloque de continuidad respecto al equipo que tan brillantemente logró el ascenso la pasada campaña, mientras que Escribá, con un Villarreal plagado de bajas, sorprendió con un equipo muy ofensivo, con un tridente formado por sus tres delanteros disponibles, con Sansone caído a banda.

En los instantes finales, se volcó el Levante ante un rival que daba por bueno el empate y Morales, el mejor del partido, fue derribado por Rukavina en el área tras una nueva espectacular jugada individual.

El propio Morales asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima para hacer justicia al mejor juego de su equipo y permitirle retornar con victoria a la elite del fútbol español.

Asalto a La Rosaleda

El Eibar, por su parte, dejó en evidencia al Málaga en el estreno liguero en La Rosaleda al ganar por 0-1 con gol del ex malaguista Charles, de cabeza, y mostró las graves carencias ofensivas de los malaguistas.

El equipo malagueño se presentó ante una afición entregada, a pesar de los vaivenes de su presidente Al-Thani, y con respeto al contrario, porque le entregó en los primeros minutos el balón al Eibar, que incluso marcó en una acción por la izquierda, pero lo hizo el ex malaguista Charles, con la mano.

El Málaga, a pesar de los cambios no había perdido el toque exquisito como el centrocampista serbio Kuzmanovic, que con un pase milimetrado al venezolano Juanpi Añor, al borde del área, que lanzó fuera con el portero Dmitrovic, batido.

La salida del Eibar en la segunda parte fue mejor que la del Málaga, con dominio y más incisivo en ataque, y un Málaga replegado en su campo con problemas para subir el balón por el bajón de Juanpi y Adrián.

El Eibar con todo a favor y jugando por las bandas merodeaba el gol hasta que un centro por la izquierda lo remató Charles de cabeza, adelantando a su equipo en el minuto 57.