Quique Sánchez Flores
Quique Sánchez Flores, entrenador del Atlético de Madrid, en rueda de prensa. EFE

Quique Sánchez Flores, entrenador del Atlético de Madrid, ha considerado este viernes que su equipo es como "fichas de dominó" y "no se puede caer ninguna", y dijo, sobre su irregularidad este curso, que "este avión se mueve en turbulencias constantemente", pero saldrá alguna vez, "ojalá" este sábado en Almería.

"Ya hemos hecho partidos fuera muy buenos, pero falta esa continuidad, repetir hábitos que son buenos. Esta temporada, por momentos, se nos escapan esas cosas que nos hacen más fuertes. Por encima de todo, y es la búsqueda, tenemos que ser un equipo con personalidad propia, que repita hábitos y que no se olvide de las cosas fundamentales del juego. Eso pasa por ser solidarios", valoró.

Estoy convencido de que todos los jugadores saben a qué se entrena

"Estoy convencido de que todos los jugadores saben a qué se entrena, cómo intentamos jugar, qué queremos hacer... Ahora bien, esto son como fichas de dominó. El día que salen once y tres se caen, se caen todas, y el día que están los once no tenemos ningún problema. Entonces, es saber que no puede caerse ninguna y que todos son referencias. Si el equipo está en esa dinámica, no tengo ninguna duda de que estaremos donde tenemos que estar al final", continuó.

Quique también destacó que el argentino Sergio 'Kun' Agüero y el uruguayo Diego Forlán son "dos referencias absolutas" del equipo: "Y las tenemos que tener siempre en cada partido. Mañana, es un partido nuevamente muy difícil, de esos campos donde si uno no está junto, si uno no está solidario, da la sensación de que los partidos nunca se cierran. Para jugarlo como queremos, los necesitamos a todos, necesitamos que estén con nosotros y siendo referencias como son".

El técnico advirtió de que mañana será un encuentro "difícil" para ambos, que "tendrán que tener una mentalidad máxima", porque "los adversarios suelen poner la mirada sobre el equipo, pero especialmente sobre ese tipo de futbolistas", y avanzó que será un encuentro "de mucho físico y de mucha voracidad en cada pelota".

Forlán está tocado

Quique, al mismo tiempo, resaltó el "súper esfuerzo" de Forlán en los últimos choques, porque está "con un tobillo tocado desde hace un tiempo". "Está respondiendo bien y su mejor vitamina es jugar, meter goles y sentirse protagonista", añadió el técnico, que no ha advertido a Agüero y José Antonio Reyes sobre las tarjetas, una vez que una amarilla en Almería les impediría jugar el próximo derbi.

"Esos temas procuro no tocarlos, me da hasta pánico a veces advertir al jugador, cuando uno advierte parece que está llamando a que sucedan las cosas, y ellos saben en qué no deben caer mañana", declaró el entrenador, que esperó que "se centren en el partido y recauden la mayor energía posible para el siguiente encuentro, y eso pasa por que hagan un buen partido y se olviden de todo lo demás", dijo.

El Atlético visita este sábado Almería en línea ascendente, tras cuatro partidos seguidos sin perder, en una prueba para su irregularidad de esta temporada, en la que ha alternado buenas actuaciones con derrotas dolorosas e inesperadas, como las que sufrió ante el Hércules (4-1), el Levante (2-0) o el Sporting (1-0).

Uno de los grandes triunfos es salir de esas irregularidades"Uno de los grandes triunfos de la dirección de este equipo es salir de esas irregularidades que están asumidas y que yo no las entiendo ni las he entendido nunca. Ahora bien, sí que es verdad que este es un avión que se mueve entre turbulencias constantemente. Estamos preparados. Habrá alguna que salgamos y no volveremos y ojalá sea ésta", afirmó.

Quique encara el partido sin temor a que se repitan esos altibajos: "Hay que huir del miedo al fracaso y no hay que anticipar los temores o los errores. Hay que ser positivo e intentar siempre pensar que la inmensa mayoría de las cosas que un equipo hace sobre el terreno de juego dependen de uno mismo. No tengo ningún miedo y espero que los jugadores tampoco".

También repasó que los cuatro choques sin perder han recuperado anímicamente al equipo, pero "hay que confirmarlo", y explicó: "Hay una gran diferencia en este grupo cuando está feliz y cuando no lo está. Cuando está triste y decaído sería una prueba importante de psicología para cualquiera, pero cuando están felices es una gozada, porque disfrutan de las cosas. Cuando están en el peor momento, hay que ayudarlos y empujarlos mucho y cuando salen hay que disfrutarlos. Y ahora estamos en un momento para disfrutar".