Antonio Puerta, del Sevilla FC
Antonio Puerta, del Sevilla FC, es felicitado por sus compañeros tras marcar el segundo gol ante el Athletic de Bilbao. (Efe) EFE/Julio Muñoz

Antonio Puerta Pérez (26-11-1984, Sevilla) nunca olvidara el jueves de Feria de 2006. Aquella noche, el genial zurdo producto de la cantera del Sevilla enganchó una volea que colocó al equipo en el camino del primero (Copa de la UEFA) de los cinco últimos títulos que lucen en las vitrinas del equipo de sus amores.

Porque el corazón de Puerta es rojo y blanco. Así se lo pintó desde pequeño su abuelo, Antonio Pérez Pérez, creador de Al Relente, una de las peñas más antiguas del Sevilla, y habitual tertuliano sevillista junto al padre del actual presidente club.

Su abuelo fue el fundador de Al Relente, una de la peñas más antiguas del Sevilla.

 

El Betis quiso ficharlo antes de que ingresara en el Sevilla infantil, pero Antonio tenía alergia a lo verdiblanco. "Betis caca", le decía a sus amigos.

Una vez ya en el primer equipo, sus grandes cualidades no pasaron desapercibidas para Luis Aragonés, seleccionador nacional.

El Sabio de Hortaleza lo hizo debutar con 21 años en el Suecia-España que se disputó en octubre de 2006.

Puerta, que podía actuar tanto de extremo como de lateral debido a su potencia física, juró fidelidad eterna al Sevilla nada más acabar la temporada 2006/07, pese a los cantos de sirena llegados desde la Premier inglesa (Arsenal, Manchester United y City estaban interesados en su fichaje) y el Real Madrid.

Y es que el futbolista sevillano soñaba con ver crecer a su hijo entre el olor a azahar. Su pareja sale de cuentas el a finales de septiembre y Puerta no veía el día en que pueda acudir con su retoño en brazos al Sánchez Pizjuán.