Jorge Lorenzo.
Jorge Lorenzo. EFE

El australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici) y el resto de pilotos participantes en el campeonato del mundo de MotoGP de 2008 afrontan desde mañana su primera prueba oficial en la "penumbra" del circuito qatarí de Losail, a escasos treinta kilómetros de Doha.

Stoner, vigente campeón del mundo de la categoría reina del mundial de motociclismo, junto al italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), el estadounidense Nicky Hayden (Honda RC 212 V) o los españoles Daniel Pedrosa (Honda RC 212 V), Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) o Toni Elías (Ducati Desmosedici GP8), entre otros, disfrutarán de dos días de entrenamientos en Losail en las mismas condiciones en las que se disputará el gran premio inaugural de la temporada.

Gran Premio nocturno

Por primera vez en la historia se va a disputar un gran premio completamente de noche, será en Qatar después de una inversión brutal de los organizadores del evento, que querían ser los "primeros" en hacerlo, y lo van a conseguir después de instalar un equipo capaz de proporcionar más de 5,4 millones de vatios de potencia que estratégicamente situados eliminan cualquier sombra a lo largo de los 5.380 metros de recorrido.

Por primera vez en la historia se va a disputar un gran premio completamente de noche

Durante el jueves 28 y el viernes 29 de febrero todos los pilotos de MotoGP realizarán unos entrenamientos en las mismas condiciones del Gran Premio, que será escasamente una semana después y en el que además del cambio horario las bajas temperaturas nocturnas de esta zona desértica pueden complicar mucho el rendimiento de las motos de MotoGP y de sus neumáticos, que deberán trabajar a temperaturas en torno a los diez grados del asfalto.

Se cuentan con los dedos de una mano los pilotos que, hasta la fecha, han podido rodar de noche. Los primeros fueron los italianos Valentino Rossi y Loris Capirossi, que lo hicieron en 2006 con motos de estricta serie para realizar una primera valoración sin apenas instalaciones adecuadas al efecto.

La segunda ocasión llegó el pasado mes de noviembre, ya con la instalación eléctrica, que podría iluminar 3.000 viviendas o alumbrar una calle desde Doha hasta Moscú (más de 3.500 kilómetros), prácticamente instalada pero operativa sólo en tres curvas.