Oleguer Presas
El exfutbolista Oleguer Presas. ARCHIVO

El exjugador del FC Barcelona, Oleguer Presas, ha declarado este jueves en los Juzgados de Sabadell, juntamente con otras diez personas --dos no han podido asistir al vivir en el extranjero--, acusado de atentado a la autoridad, resistencia a la autoridad, daños y desórdenes públicos por el desalojo del Bar Bemba de la ciudad el 27 de septiembre de 2003.

Presas ha explicado al juez que cuando lo detuvieron esa noche de hace más de 14 años no estaba en el establecimiento, sino que fue a cenar con un amigo y posteriormente, fueron al Bar Sorginak, también situado en el centro del municipio, donde se personó un grupo de agentes.

El exjugador azulgrana ha calificado que tal actuación policial fue "desproporcionada y caótica y que actuaban bajo las directrices de los responsables políticos", remarcando que aquella era una noche tranquila en la ciudad.

El resto de acusados, que igual que Presas han respondido a las preguntas de Fiscalia, la acusación y la defensa, han relatado que estaban celebrando el cierre del Bar Bemba y una vez se bajó la persiana, se personaron una cuarentena de agentes de la Brigada de Intervención Rápida de la Policía Municipal de Sabadell -un cuerpo de antidisturbios-, que, según han precisado, lo creó el antiguo alcalde, Manuel Bustos (PSC), y sólo actuó en esa ocasión.

La vista inicialmente tenía prevista la comparecencia de siete testigos, que finalmente el juez ha decidido citar para el próximo 7 de febrero, asimismo el magistrado ha aceptado la petición de Fiscalía que el actual portavoz del PSC de Sabadell, Josep Ayuso, concejal en el Ayuntamiento en 2003, y Paco Bustos, hermano del exalcalde Manuel Bustos y también edil en el consistorio, también declaren como testigos.

La defensa ha pedido la prescripción de los hechos, debido a que han pasado más de 14 años y que algunos de los acusados no estuvieron en el Bemba esa noche, por el contrario, se han pedido hasta penas que van desde el año y medio a dos de prisión.

El 27 de septiembre de 2003 la Policía Municipal de Sabadell y el Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a 11 personas, cuando el local celebraba una fiesta de clausura y según fuentes de la defensa, ocho fueron detenidos en otro establecimiento de Sabadell y tres en la calle.