Barcelona
Oleguer, segundo por la derecha, junto a varios compañeros del Barcelona (EFE) JUAN CARLOS ARIAS / EFE

Según informa el diario La Vanguardia, Oleguer Presas, jugador del Barcelona, será llevado a juicio por agredir a un policía hace cuatro años.

Los hechos ocurrieron el 27 de septiembre de 2003 durante el cierre de un bar en Sabadell. Junto al jugador del Barcelona también están imputados otras 21 personas, entre las que se encuentra dos concejales del Ayuntamiento de Sabadell y el ex jefe de policía de la localidad.

El juez acusa a Oleguer de lanzar piedras contra la policía
El auto del titular del juzgado número 3 de Sabadell recoge en realidad
dos denuncias: por un lado está el atestado policial que acusa a once jóvenes, entre ellos Oleguer, de atacar a los agentes de policía; por otro, el auto también toma en consideración la denuncia de estos jóvenes contra los concejales y los agentes por brutalidad.

De este modo, el juez estima concluidas las investigaciones y cree que hay indicios de delito de atentado a los agentes de la autoridad en Oleguer Presas y las otras diez personas; mientras que los once restantes están acusados de presuntos delitos de coacciones, lesiones y amenazas.

Hasta tres años de cárcel

En principio, el juicio debería celebrarse en un juzgado de lo penal, pero no es descartable que si se solicitan condenas altas pueda acabar en la Audiencia.

Las penas puede ser altas: hasta tres años para Oleguer y sus diez compañeros y hasta cinco para los concejales y los policías.

El episodio que se va a juzgar ocurrió el 27 de septiembre del 2003, durante una fiesta improvisada que se celebró en el centro de Sabadell porque se cerraba un bar.

Los once jóvenes son acusados de atacar a los agentes y siete policías resultaron con lesiones.

Siempre estoy al lado de los jugadores (Laporta)

En concreto, el juez afirma que Oleguer lanzó piedras contra los policías. Por su parte, los otro once imputados - los políticos y los policías- tendrán que defenderse de una actuación excesiva para cerrar el bar Bemba, donde se celebraba la improvisada fiesta.

Joan Laporta, presidente del Barcelona, se refirió en unas declaraciones a Tv-3 a este caso. "Siempre estoy al lado de los jugadores, en este caso de Oleguer, pero tengo la intuición de que (este asunto) se podía haber solucionado antes", indicó.