Carlos Moyà
Carlos Moyà devuelve una pelota. (Reuters) Tim Wimborne

James Blake volvió a ser la pesadilla de Carlos Moyá. El estadounidense también le venció en Melbourne, hace cuatro días lo había hecho en la final de Sydney, y le mandó a casa en la primera ronda del Abierto de Australia. El mallorquín perdió por 7-6 (8), 6-2 y 6-4.

En esta ocasión, Moyá, finalista en Autralia en 1997, se vio perjudicado porque el techo de la pista Vodafone se cerró debido a las altas temperaturas en Melbourne, 39 grados, y en esas circunstancias el juego de su rival subió en efectividad.

El español contuvo las acometidas de Blake durante la primera manga para forzar el desempate, donde salvó dos puntos de set, e incluso dispuso de uno a su favor para cerrarla, pero en la tercera oportunidad del americano estrelló una volea de revés en la red.

Tras ceder este parcial, el juego de Moyá descendió y Blake se adueñó del partido para hacerse con la victoria final.

Moyá: "Se ha perdido con un rival superior"

El tenista mallorquín apuntó que el sorteo "no fue agraciado" y que "jugar indoor (pista cubierta) no me ayuda demasiado".

Admitió que "se ha perdido con un rival superior" y que "sería irreal quedarse con que soy el jugador número dos del mundo".

"He plantado cara al número cuatro, he ganado siete partidos. Me quedo con un inicio muy bueno. Tengo motivación para seguir intentándolo", afirmó un Moyá que sigue con mucha "ilusión" tras estas semanas y que no se plantea la retirada. "La cuestión de la retirada lo piensas mucho y a mí el momento de empezar a pensarlo ni me ha llegado. Espero estar varios años más", afirmó.

Beto Martín, otro que se despide

Otro español que dice adiós al torneo australiano es Alberto Martín, que cayó ante el británico Andy Murray, decimoquinto favorito, por 6-0, 6-0 y 6-1 en la primera ronda.

"Beto" encajó 17 juegos consecutivos antes de ganar el primero de su casilla, y logró ganar sólo 33 puntos en el partido, por 78 de Murray, que viene de disputar la final del torneo de Doha.