El inesperado traspié sufrido por el Celta en su visita a Las Palmas obliga a los gallegos a no cometer ni el más mínimo error en las próximas jornadas, si quieren seguir aspirando a uno de los tres puestos de ascenso a Primera, de los que, en estos momentos, le separan cuatro puntos.

Los rivales del Celta en marzo, mes en el que tendrán que situarse en una de las posiciones de privilegio, serán muy duros: el próximo domingo, el Elche, quinto clasificado, visita Balaídos y marzo se cerrará con un viaje al campo del líder, el Numancia. Entre medias, Xerez y Albacete, dos conjuntos que se encuentran en posiciones de descenso.

El Celta comienza a sentir la presión que supone ser el único de los grandes favoritos que no ha logrado situarse, ni en una sola ocasión, en plazas de ascenso a la máxima categoría del fútbol español. «El tiempo se agota», reconoció el domingo el presidente del club gallego, Carlos Mouriño, quien no puede ocultar más su preocupación.

Los vigueses, que iniciaron febrero situados en la cuarta plaza, a tan sólo un punto del ascenso, se encuentran ahora en un gris octavo puesto, a cuatro puntos de las posiciones de ascenso, tras sumar únicamente tres puntos en las últimas cuatro jornadas.

El ascenso, en 72 puntos

Tal y como reconoció Mouriño, «sólo podemos pensar en la tercera plaza». El líder, el Numancia, saca al Celta 16 puntos y el segundo, el Málaga, 11. El presidente cifró en 72 puntos el ascenso. Quedan 16 jornadas y al Celta también le queda medirse contra Málaga, Sporting y Real Sociedad.