«Me gustaría ser mamá de una niña que se llame Lucía»
María Vasco.

Mucha gente la recuerda por su desnudo en Interviú, «que de momento no repetiré», pero María Vasco se ha ganado un hueco en la historia de nuestro atletismo. Su bronce en Sydney 2000 en los 20 km marcha la convirtió en la primera española que lograba una medalla en atletismo en unos Juegos. Siete años después, Osaka (Japón) le ha devuelto la sonrisa en forma de bronce en los Mundiales.

¿Ha vuelto a ser feliz?

Ya lo era antes de la medalla, aunque ha sido uno de los mejores momentos.

Porque hubo momentos muy difíciles…

Sí. 2006 fue el peor año de mi vida. La pérdida de mi padre fue muy dura porque estaba muy unida a él. Pero un día me di cuenta de que ya no estaba y tenía que asumirlo.

¿Pensó en dejarlo todo?

Sí, después de los Europeos de Gotemburgo (Suecia). Cuando todo va bien, la gente se sube al carro, pero después te das cuenta de que no tienes ayuda, y no me refiero sólo al tema económico. No abandoné por mi padre. Hubiera sido una cobarde.

¿Este bronce le sabe a oro?

Lo veo de ese color.

¿Le ha felicitado ya el seleccionador nacional, Josep Marín?

Ni lo ha hecho ni lo hará. No me habla. Pero debería felicitarme porque es su obligación.

Y en Pekín se le exigirá medalla…

Ése va a ser objetivo. Voy a prepararme a conciencia.

¿Cómo son los japoneses?

Son muy educados y cuadriculados.

¿Tiene algo pensado para cuando cuelgue las zapatillas?

Por lo menos tengo cuerda hasta los Europeos de Barcelona en 2010, pero no me gustaría seguir vinculada al atletismo. Me gusta la tele y la radio.

¿Se imagina en un dúo con Andrés Montes?

Estaría guapo (risas).

¿Tiene instinto maternal?

Quiero ser madre, pero antes tengo que convencer a mi marido.

¿Niño o niña?

Una niña que se llame Lucía.

BIO

Nació en Viladecans (Barcelona) el 26 de diciembre de 1975. Bronce en Sydney 2000 y en los Mundiales de Osaka en 20 km marcha.