Pekín
Un trabajador acondiciona la entrada de un parque en Pekín. (Reuters)

La espesa niebla que ha cubierto Pekín en los últimos días se disipó hoy, en parte, con la llegada de los vientos y de una rala lluvia, lo que causó llamadas al optimismo por parte de las autoridades en su lucha contra la contaminación.

"Hoy uno se siente mejor que ayer. Espero que esta tendencia siga en el futuro", subrayó hoy en una rueda de prensa Du Shaozhong, subdirector del Buró de Protección Medioambiental de Pekín, quien señaló que en las últimas 24 horas el viento triplicó su velocidad y los índices de polución descendieron.

Hoy uno se siente mejor que ayer. Espero que esta tendencia siga en el futuro

Du insistió en que en julio ha habido 25 días de "aire limpio" y en que "las nubes y la niebla no son polución", a pesar de que ayer el grupo ecologista Greenpeace alertó sobre los excesivos niveles de PM10, partículas en suspensión procedentes de la industria o del tráfico y que pueden causar graves problemas de salud.

"Desde el 1 de julio todas las emisiones contaminantes se han reducido entre un 15 y un 20 por ciento", apuntó Du.

Sobre un eventual plan de emergencia en caso de que la calidad del aire sea un riesgo para la salud de los atletas, el funcionario confirmó que existe.

Más medidas

"Si no conseguimos una calidad de aire ideal para los Juegos, adoptaremos más medidas. Serán medidas similares a las que ya se han tomado pero a una escala más amplia", aseguró.

La medida más espectacular de las adoptadas hasta ahora por Pekín para luchar contra la contaminación atmosférica comenzó a aplicarse el pasado 20 de julio, con la retirada de un millón de los 3,3 millones de vehículos que circulan por la ciudad.

Ese día, además, cerró más de un centenar de fábricas y lugares de construcción causantes de elevados índices de emisiones.

La contaminación sigue siendo una de las máximas preocupaciones de los organizadores de Pekín y, no en vano, los responsables olímpicos australianos acaban de decir a sus atletas que se pueden retirar de sus competiciones si están preocupados por los niveles de contaminación.