BIO Almeriense, de 13 años, vive en Benahadux (Almería) y estudia 1º de la ESO. Es la segunda de cuatro hermanos.

¿Cómo se siente de líder?

Contenta, y el ser la primera chica también es un orgullo.

¿De dónde le viene la afición?

Mi padre me llevaba a ver carreras de cross. Me aficioné y le pedí una moto. Me dijo que no, pero el día de Reyes, con seis años, me pusieron una de 50 cc. Lloré de felicidad.

¿Qué le dicen sus padres?

Mi madre, que no corra.

¿Cómo le tratan los chicos?

Cuando era más lenta éramos amigos. Ahora que les gano me miran de reojo y son menos simpáticos.

¿Se pican con usted?

Sí, cuando les adelanto, pero acaban cayéndose.

¿No será que les gusta?

Sí. No salgo del box porque me da vergüenza.

¿Pilotan distinto?

No hay diferencia sobre la moto, sólo al quitarte el casco.

¿Qué velocidad alcanza?

Unos 190-200 km/h.

¿No le da miedo?

Me pongo nerviosa al principio, pero a la segunda vuelta sólo pienso en hacerlo bien.

¿Se entrena muchas horas?

Con la moto, los fines de semana. A diario voy al gimnasio y suelo coger un rato la de cross, para reforzar brazos.

¿Qué le dicen sus amigos?

Muchos vienen a verme.

¿Cuáles son sus sueños?

El Mundial de MotoGP y los Campeonatos de España.

¿Quién es su ídolo?

Álex Crivillé. Le veía de pequeña con mi padre y me encantaría conocerle.

¿Qué hace en su tiempo libre?

Me encanta jugar al fútbol y al voleibol, pero casi todo el tiempo lo dedico a estudiar.

¿Hasta cuándo estudiará?

Me gustaría hacer la carrera de Veterinaria.

¿Alguna herida de guerra?

Hace tres años me caí en Valencia y me hice daño en la clavícula. En motocross me fracturé un hueso de un pie.